La ciudad

Un nene de 8 años está muy grave tras ser atropellado por un colectivo en la Zona Cero

Estaba jugando a la pelota a metros de su casa, en Cullen y Ugarte al 3000 y, según testigos, cruzó la calle justo cuando el coche color naranja de la empresa Semtur llegaba a la esquina.  

Lunes 31 de Agosto de 2015

Un nene de ocho años está internado en grave estado después de ser atropellado por un colectivo de la línea 153. Isaías Montonatti estaba jugando a la pelota a metros de su casa, en Cullen y Ugarte al 3000 (en la zona noroeste) y, según testigos, cruzó la calle repentinamente justo cuando el coche color naranja de la empresa Semtur llegaba a la esquina. Al cierre de esta edición permanecía en la terapia intensiva del Hospital de Niños Víctor J. Vilela con pronóstico muy poco favorable.

El incidente se produjo el sábado pasado, alrededor de las 14, en una de las últimas calles del barrio de viviendas populares construídas en los últimos cuatro años,   conocido como Zona Cero.

El conductor del colectivo fue demorado algunas horas en la comisaría sub segunda, acusado de lesiones graves. El chofer, sin antecedentes, recuperó su libertad después de someterse a los análisis de alcoholemia y alcoholuria, habituales en estos casos.

Mientras tanto, un coche particular trasladaba al pequeño y a su mamá hasta el Hospital de Niños Zona Norte donde recibió la primera atención médica.

Sin embargo, la gravedad del cuadro obligó a trasladarlo al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, allí le realizaron una tomografía, donde se constató un traumatismo de cráneo severo.

Según explicó el director del centro asistencial, Eduardo Codino, “por lo crítico del caso se decidió su derivación al Hospital Vilela, el mismo sábado por la tarde”.

Al cierre de esta edición, el menor permanecía internado en la terapia intensiva del centro asistencial de zona sur con muy mal pronóstico.

El último parte médico indicaba que los exámenes clínicos no mostraban ninguna respuesta neurológica, de todas formas permanecía con respirador artificial y tratamiento farmacológico.

“Se sigue el sostenimiento de los pacientes críticos, pero el pronóstico es muy poco favorable”, señaló el subdirector del Vilela, Gerardo de Vita.

El fiscal de Flagrancia José Caterina quedó al frente de la investigación judicial.

Las declaraciones de los pasajeros del colectivo, recabadas por agentes de la comisaría sub segunda, coinciden en que el nene se cruzó de golpe a buscar una pelota, que el colectivero le tocó bocina y que no alcanzó a frenar a tiempo.

De todas formas, fuentes de los Tribunales provinciales indicaron que después de recibir los análisis solicitados, el fiscal volverá a citar a los testigos.

Una calle tranquila. Cullen y Ugarte es una calle de asfalto por la que circulan muy pocos autos. A la altura del 3000, un refugio indica la presencia de una de las últimas paradas del recorrido de los micros de la 153 Negra, que no hace muchos meses empezó a entrar al barrio. En la vereda de enfrente un descampado marca el fin de la zona urbana.

Ayer por la tarde también había varios chicos jugando en la vereda y, llegando a la esquina, todavía se podían ver las huellas de frenada del colectivo. En la cuadra, los vecinos estaban conmovidos por lo sucedido con el chico que, junto a sus padres y un hermano dos años mayor, no llevaba más de un año viviendo en el barrio.

“Estábamos almorzando, sentimos la bocina, sentimos una frenada y el impacto. Salimos corriendo porque enseguida supimos que algo había pasado”, contó Daniel, mientras vigilaba a tres chiquitas que mientras se iba el domingo charlaban en la vereda.

Para el vecino lo sucedido fue una tristísima fatalidad. “El omnibus no venía muy ligero y el conductor frenó, pero se ve que el chico se le cruzó de golpe”, contó.

“La calle es re tranquila, casi no hay tráfico y siempre hay chicos jugando. Se me pone la piel de gallina, fue una fatalidad, una desgracia”, concluyó.

 

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