Miércoles 27 de Marzo de 2019
Dos agrupaciones de arquitectos rosarinos desarrollaron un libro que exhibirá los trabajos, la trayectoria y las ideas que promueven a través de un relato común. Matéricos Periféricos y Arquitectura del Sur, dos reconocidas expresiones colectivas de la ciudad y con fuerte inserción en el ámbito universitario de la UNR, armaron una apuesta editorial novedosa, lúdica, que sintetiza pensamientos, posturas y reflexiones indisciplinadas; una iniciativa que será expuesta hoy, a las 19, en la sala ex Alcaidía de Mujeres de la sede de Gobernación.
El libro fue titulado "Poéticas Colectivas", editado por Bisman Ediciones, y pretende ser una herramienta de comunicación para exponer registros, acciones en el territorio, y también el perceptible compromiso de estos grupos con la función social de esta disciplina. Siempre elevando de condición el ejercicio de la memoria.
Refleja valiosas síntesis de búsquedas y experiencias arquitectónicas de los últimos diez años de estos dos equipos liderados por Ana Valderrama y Marcelo Barrale (Matéricos Periféricos), y Alejandra Buzaglo y Daniel Viu (Arquitectura del Sur).
"Este libro surgió porque desde Buenos Aires ven que las producciones en Rosario tienen mucho potencial. Sobre todo en esta época donde hay otros grupos a nivel mundial que están realizando prácticas similares", señaló Ana Valderrama.
"Así como descubrieron en un momento a la trova rosarina en el ámbito musical, también han estado muy interesados en encontrar arquitectura con ideas y semejanzas. Y en nuestras producciones encontraron coincidencias en el modo de producción colectiva, en abordar problemáticas vinculadas a sectores vulnerados en sus derechos y que sale desde la universidad. Esto implica una construcción y una indagación material. Creo que fueron encontrando rasgos de identidad. Y por eso nos animamos a exponerlos", comentó Alejandra Buzaglo.
Cuestiones compartidas
"Hay muchas cuestiones compartidas, que exceden el marco teórico. También hicimos obras en forma conjunta, ellos quizás enfocaron más en temas relacionados a la memoria, y nosotros más relacionados a espacios comunitarios en territorios en emergencia social. Hay dos prácticas que se ponen en valor", agregó Valderrama.
"Nuestras producciones, aportes, y pensamientos siempre reflejaron que la arquitectura tiene cosas importantes para decir sobre la vulneración de derechos. Y como la memoria es un ejercicio que se desarrolla en tiempo presente, nos animamos a abordar ese tipo de problemáticas", subrayó por su parte Buzaglo.
"Vale más salvar a un niño que muere de hambre, que hacer un monumento a la memoria. Y desde esa perspectiva social trabajamos ambos colectivos. Sin renunciar nunca a la arquitectura, ni al proyecto arquitectónico", enfatizó Buzaglo.
"Y se ven proyectos arquitectónicos que tienen una clara vocación emancipatoria. Y es un orgullo que una editorial entienda que hay algo para publicar dentro de nuestros debates, análisis y producciones", amplió Buzaglo.
Por su parte, Valderrama sostuvo que "estas son obras que fueron realizadas en forma conjunta con las comunidades. La gente está metida en todo el proceso de diseño y construcción. Esto refiere a ese empoderamiento, porque es el propio barrio el que pone en marcha ciertas herramientas y saberes que estaban latentes, pero no estaban visibilizados para el mejoramiento de su propio barrio".
"Creo que nuestros trabajos ayudaron a legitimar este tipo de prácticas, porque durante mucho tiempo hubo discusiones sobre si era arquitectura o no. Evidentemente, hay un gran apasionamiento que unió nuestros caminos y que este libro refleja", remarcó Valderrama.
"Con este libro queda claramente evidenciado que la arquitectura es una extraordinaria herramienta de transformación social", finalizó Valderrama.