Un albañil de 26 años murió ayer y otro de 22 fue internado como consecuencia de
un derrumbe en el edificio en construcción donde trabajaban, en Viamonte al 1300. Los jóvenes
quedaron tapados por un talud de tierra que cayó sobre ellos mientras cavaban los cimientos de la
obra. Uno pudo ser rescatado a tiempo, pero nada se pudo hacer para reanimar a la víctima fatal,
que estuvo enterrada durante más de 30 minutos.
El siniestro fue ayer al mediodía en Viamonte 1311, donde se cavan los cimientos
para un edificio de 5 pisos que se emplazará en un terreno de unos 150 metros cuadrados en el cual
había una carnicería. La obra pertenece a la constructora Mancino SRL y las tareas de remoción de
tierra estaban a cargo del contratista Rubén Antonio Rolón, quien quedó demorado a disposición del
Juzgado Correccional Nº 6 que investiga el hecho.
Será la Justicia la que determinará, en función de las pericias, las
responsabilidades civiles y penales por la muerte de Mariano Almaraz y las lesiones sufridas por
Fernando Olivera, que ayer estaba internado en el Sanatorio Laprida, al parecer fuera de
peligro.
Conmoción. Un silencio angustioso rodeaba ayer el obrador donde podían verse los
rostros cada vez más desanimados de los efectivos del Sies, que durante media hora se fueron
turnando en maniobras de reanimación que resultaron vanas.
Policías, bomberos, rescatistas y albañiles de una obra vecina eran los testigos
de una historia que, se presumía, terminaría tristemente. Entre ellos, un hombre robusto de boina
marrón lloraba como un chico. Con la mano derecha aplastaba contra su mejilla el celular por el
cual comunicaba a alguien la muerte de Mariano, mientras golpeaba la empalizada de la obra con su
puño izquierdo, sin parar de llorar. Algunos lo señalaban como el capataz y también como familiar
del fallecido.
Una hora antes, alrededor de las 12, ocurrió el derrumbe que desencadenó la
tragedia. De los testimonios de rescatistas y bomberos pudo saberse que los albañiles trabajaban
arrodillados en la angosta fosa de 2 metros de profundidad que estaban cavando cuando se desprendió
un talud y los cubrió de tierra.
"Había otro albañil que no sabía qué hacer, salió desesperado buscando algún
0800, no sabía a quién llamar", recordó un enfermero del Sies, Jorge Borda, y calculó que la
ambulancia habrá llegado 10 minutos después del accidente.
"Uno de los albañiles (por Olivera) tenía la cabeza afuera y se lo pudo rescatar
enseguida. Tenía dificultades para respirar porque la tierra le estaba aplastando el tórax. Pero el
otro, pobre, quedó boca abajo y llevó unos 30 minutos desenterrarlo. Eramos 7 u 8 trabajando en
eso. Se intentó reanimarlo durante media hora, pero no se podía hacer nada", explicó el enfermero.
Para determinar si Almaraz murió por asfixia habrá que esperar los resultados de la autopsia.