La ciudad

Un grupo de jóvenes transformó en una huerta un gran basural de la zona norte

Forman parte del programa Nueva Oportunidad, con el que se capacita a muchachos con una alta vulnerabilidad social. Quedan pocos rastros de aquella "Ciudad Oculta", de Polledo al 4000.

Miércoles 12 de Noviembre de 2014

Un ex basural de Polledo al 4000, en la zona norte de la ciudad, se transformó en pocos meses en el corredor verde de las vías, un ámbito de 6250 metros cuadrados dedicados al cultivo de verduras, plantas medicinales y hortalizas ecológicas. Allí se capacita a jóvenes del programa Nueva Oportunidad.

Quedan pocos rastros de aquella "Ciudad Oculta", nombre con el que los vecinos de calle Polledo a la altura del 4000 llamaban a este lugar de la ciudad. A comienzos de 2014, Municipalidad y Provincia comenzaron, en el marco del Plan Abre, a trabajar en forma intensiva con los vecinos en una planificación integral.

El objetivo era que en este barrio de la zona norte, donde están asentadas en la actualidad unas 270 familias, se pudieran garantizar todos los servicios e infraestructura necesaria para mejorar su calidad de vida.

Los rosarinos que habitan Polledo son en su mayoría changarines, y muchos de ellos se dedicaban a la recolección informal de residuos.

A partir de esta situación surgió la idea de capacitar a los jóvenes en la generación de espacios productivos. Comenzó así un proceso de recuperación de terrenos que estaban siendo utilizados como depósito ilegal de desechos y se los destinó a la creación de huertas comunitarias que apuntan a favorecer la inclusión sociolaboral de este sector.

"Comenzamos a trabajar con la huerta hace pocos meses y hoy los resultados son excepcionales, no sólo logramos un espacio comunitario donde los vecinos de dos barrios, el Zona 0 y Polledo , se unieron, sino que incorporamos a las actividades a personas, como los carreros, que hoy ya están produciendo para vender", señaló el coordinador del Programa de Agricultura Urbana municipal, Antonio Latucca.

Protagonistas. Esta acción de los vecinos tiene además otros protagonistas: los jóvenes del barrio. Se trata de chicos de entre 16 y 30 años que encontraron en este espacio un lugar para sembrar sus expectativas y tener esperanzas.

Margarita Arguello y Gustavo Amar, del Programa de Agricultura Urbana de la Municipalidad, son los encargados de coordinar el grupo de 22 jóvenes que se capacitan en huertas cada martes y jueves, de 9 a 12, en el marco del Programa Nueva Oportunidad.

"Tenemos un proyecto de vida con esta huerta y con todas las huertas que hemos creado en la ciudad", contó Margarita, nacida en Goya (Corrientes) hace 73 años. "La forma de trabajar con estos chicos debe ser con cariño, es fundamental sentir amor, y que ellos sientan que alguien los está entendiendo. Estamos muy contentos por los logros obtenidos en este mes y medio de trabajo. Los pibes son buenos y responden, aunque los problemas sabemos que son profundos", describió la trabajadora municipal.

En el predio, además de cultivar verduras y hortalizas, se construyó un horno urbano realizado con técnicas artesanales. Ahí se cocina pan y pizzas para la comunidad. El espacio tiene un quincho, parcelas demostrativas de cultivo de plantas aromáticas, un mandala de plantas medicinales y un cantero organopónico de verduras varias (donde ya se plantaron tomate, lechuga, acelga, radicheta y flores caléndula) realizado con adoquines y botellas plásticas.

"La huerta no es como en carpintería, que te enseñan a cortar la madera y listo. Acá los pibes ven crecer su obra y eso es muy fuerte. Los chicos tienen un lugar donde afirmarse y quedarse, ellos son como las mentas, la hierba buena no desaparece, no la mata ningún bicho", subrayó Margarita.

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