Martes 18 de Enero de 2011
Agentes de la Guardia Urbana Municipal impidieron durante la madrugada de ayer el robo del busto de Carlos Gardel que corona la plaza Montenegro, sobre el espacio abierto que rodea al Centro Cultural Bernardino Rivadavia. Según contó el titular de la repartición, Mariano Savia, los agentes municipales vieron movimientos sospechosos en el paseo y cuando se acercaron a la escultura la encontraron casi desprendida de su pedestal. No obstante, de haber completado su acción, los ladrones se hubieran llevado una sorpresa: la estatua no era la original de bronce sino la réplica de concreto patinado con la cual se reemplaza a las estatutas colocadas en espacios públicos abiertos para protegerlas.
Y la previsión fue fructífera. Ya que, a pesar de que fue abandonada, la escultura de El Zorzal Criollo resultó dañada y fue necesario retirarla del lugar para llevarla a los galpones del área de Restauración de la Municipalidad, donde su personal se encargará de arreglarla.
Según relató Savia, el intento de robo se desató durante la madrugada de anteayer y fue abortado por el personal de la GUM que custodia el Centro Cultural Bernardino Rivadavia.
Los agentes “detectaron la presencia de movimientos sospechosos sobre la esquina de San Martín y San Juan”. Y al llegar al lugar, donde hay tres filas de macetones con árboles, notaron que el busto que recuerda la figura de Gardel había sido aflojado y estaba listo para ser retirado.
Homenaje. La escultura —que muestra al cantante de medio cuerpo, vestido con smoking, pañuelo al cuello y sombrero— llevaba cuatro años en la plaza Montenegro. Sin embargo hacía tiempo había sido reemplazada por una réplica de cemento patinado, justamente para evitar robos.
El busto fue colocado en diciembre de 2006 al cumplirse 116 años del nacimiento de Gardel. Su autor es el escultor Reynaldo Baduna.