Viernes 22 de Abril de 2016
Después de 20 días de lluvia, ayer la luna asomó por el Paraná redonda y enorme. En ese contexto comenzó el primer Festival de Food Trucks de Rosario, en el marco del ciclo Noches de Luna Llena, que organiza la Estación Fluvial. De la mano de la Cámara de Food Trucks local, el encuentro reunió a diez comerciantes del rubro en la puerta del predio, frente al Parque Nacional a la Bandera. La oferta principal fue una variedad de sándwiches gourmet y pizzas. Hoy se repetirá desde las 18. La ordenanza que reglamenta la actividad en Rosario fue sancionada el año pasado, aunque aún no se establecieron los lugares en los que estos vehículos de comida al paso podrán funcionar.
“Hasta no estar en la vía pública empezamos a organizar estos encuentros para que la gente sepa lo que es un food truck y también para entusiasmar a otros comerciantes a que exploren el rubro”, explicó a La Capital Arturo Milano, presidente de la cámara de Rosario, que obtuvo su personería jurídica este año.
La ordenanza que autorizó que los food truck (en inglés, camión de comidas) pudieran funcionar en Rosario fue aprobada en octubre de 2015 en base a proyectos presentados por los concejales Martín Rosúa, Carlos Comi y Jorge Boasso. La ordenanza Nº 9.444, que en esencia modifica la Nº 7.703, que regula el ejercicio del comercio en la vía pública y espacios verdes e incorpora la figura de los food trucks dentro de las formas de venta de comida habilitadas por la Municipalidad.
La sanción de la norma en el Concejo fue controversial por la oposición de dueños de bares y restaurantes, que consideraban este tipo de comercios como una competencia desleal, debido a que no tiene los gastos impositivos y de mantenimiento que genera un local. “Son cosas muy distintas”, aseguró Milano. “La gente que busca las comodidades de un restaurante no viene acá porque es otra cosa”, agregó.
La cita de ayer era a las 18 en la Estación Fluvial, adonde una decena de food trucks de diferentes estilos se estacionaron y decoraron el espacio con luces y banderines de colores. Había comerciantes rosarinos y de otros puntos del país, como Buenos Aires o Mar del Plata.
La estética de cada uno de los carros marcaba distinciones. Se pudo apreciar desde un ex colectivo de línea convertido en una pizzería ambulante, pasando por utilitarios de Volkswagen de la década del ’70 pintados de colores, hasta uno nuevo dedicado a la venta de hamburguesas que rinde homenaje a Los Ramones. “Marky Ramone tenía uno de estos y vendía «meet balls» (albóndigas)”, dijo Hernán «Mantu» Mantoani, cantante de la banda Bulldog y propietario de ese food truck.
El Festival de Food Trucks, que comenzó ayer y hoy volverá a deleitar comensales de 18 a 00, fue organizado en el marco del ciclo Noches de Luna Llena de la Estación Fluvial. “La idea era mostrar qué es un food truck y darles un espacio de funcionamiento hasta que se defina en qué lugares van a poder funcionar. Mucha gente cree que es lo mismo que un carrito, pero la principal diferencia está en que en los food truck hay un chef que hace comida gourmet, con ofertas saludables”, explicó Hernán Ruiz, encargado de la relaciones institucionales de La Fluvial. “La idea es repetir este evento todos los meses, cada luna llena, hasta fin de año”, agregó. La luna de ayer, sin dudas, los acompañó en el lanzamiento del festival.
El paisaje del encuentro lo completaron dos barras de bebidas —una con tragos y otro con cerveza—, dos puestos de venta de productos saludables y sustentables, y un puesto de Tu Bici, Mi Bici, que daba la oportunidad de inscribirse al sistema de bicicletas públicas allí mismo.