Un experto asegura que "hay que escuchar a los jóvenes" a la hora de debatir la nocturnidad
El docente e investigador de la UNR, Diego Beretta, dice que ellos son "actores centrales" en su construcción

Domingo 04 de Septiembre de 2022

“La nocturnidad, como cualquier espacio habitado, es una construcción social. Los jóvenes son actores centrales en esa construcción del espacio nocturno, por eso hay que escucharlos”, señala Diego Beretta, docente e investigador de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Beretta está al frente del Grupo de Estudio sobre Juventudes y Políticas Públicas, un espacio conformado por docentes-investigadores, graduados y estudiantes de la Facultad de Ciencia Política que se planteó el objetivo de “resignificar la mirada con la cual se aborda a las juventudes e identificar los límites que imponen determinadas estructuras para reconocer la heterogeneidad del sujeto de política juventudes”.

Por eso, al momento de analizar cómo se construyen las ordenanzas que regulan la nocturnidad y, frente al inicio de una nueva discusión sobre el tema en el Concejo Municipal, advierte que resulta fundamental que en la discusión de estas cuestiones se tenga en cuenta la voz de los jóvenes. “Tienen que ser invitados a participar de estos debates sobre el orden y la convivencia urbana. No podemos ponerlos solo en lugar de peligrosos, como pasó en la pandemia, con las fiestas clandestinas”, señala.

Beretta no habla de juventud, sino de juventudes. Un sujeto diverso, heterogéneo y desigual, “con capacidad y ganas de opinar sobre convivencia urbana”.

La nocturnidad es un espacio en el que se disputan sentidos y donde los jóvenes se relacionan. Pero, advierte el investigador, muchas veces las discusiones sobre este tema son sesgadas o se detienen solo en algunos actores.

“En todas las oportunidades en que se discutió la ordenanza de la nocturnidad se tomaron únicamente algunas dimensiones. Por ejemplo, los espacios privados; y se escucharon algunas voces: las de los comerciantes”. En cambio, expresa, no se tienen en cuenta los espacios públicos, no se tienen en cuenta temas relacionados con la movilidad o con la seguridad que también son dimensiones que hay que discutir”, apunta.

Para Beretta, “los adultos creemos que podemos decirles a los jóvenes el camino que tienen que seguir, qué tienen que estudiar, cómo tienen que trabajar y también cómo tienen que divertirse. Se habla mucho de que los jóvenes son el futuro del país, son innovadores, son creativos; pero se desconfía de ellos. Se habla de la diversión nocturna en función de sus posibles desbordes y de los mecanismos para lograr un control exhaustivo”.

Por eso, considera, es necesario ampliar la discusión. “No podemos hablar solo de la capacidad del boliche o de los horarios de entrada y salida. Hay otros espacios nocturnos y de disfrute recreativo que se fueron construyendo en la cultura contemporánea: hay centros culturales, recitales, cuestiones performáticas, DJs. Son bienvenidas estas discusiones, no podemos tener una ordenanza de nocturnidad de hace 20 años, tiene que modificarse. Y hay que escuchar a los jóvenes”, concluye.