La ciudad

Un Día de la Independencia ideal para los más fierreros

Una autobomba modelo 54 y una escalera de 35 metros franqueaban ayer la entrada del sexto encuentro de autos y motos multimarca de Rosario en el parque Independencia. Una multitud se paseó entre los más diversos modelos, que iban desde coches del año 30 hasta los más modernos y con sofisticados tunnings.

Jueves 10 de Julio de 2008

Una autobomba modelo 54 y una escalera de 35 metros franqueaban ayer la entrada del sexto encuentro de autos y motos multimarca de Rosario en el parque Independencia. Una multitud se paseó entre los más diversos modelos, que iban desde coches del año 30 hasta los más modernos y con sofisticados tunnings.

  Delirio para los fierreros, satisfacción para los curiosos, entusiasmo para los jóvenes. El parque Independencia exhibió más de 600 autos y motos. La imponente autobomba fue el centro de las miradas de los más chicos, que se sentaron al volante luciendo cascos de bomberos mientras los padres les sacaban fotos. "Esta escalera —explicó el sargento de reserva de los bomberos voluntarios, Darío Candisi— fue utilizada para la película Infierno en la Torre y la autobomba llegó a Rosario desde California (EEUU)".

  La gente se detenía a los costados de las largas filas de autos lustrados para la exposición, desenfundaba los celulares y les sacaba fotos. Los más jóvenes pasaban largo rato frente a los novedosos tunnings. Uno de ellos era un Peugeot 206 que contenía un reproductor de DVD de 7 pulgadas, alfombras azules (el mismo color de las luces de neón que tenía debajo de la carrocería) y un potente equipo de música. Gaspar, Angel e Ignacio de 15 y 16 años, no hacían más que sacarle fotos a ese auto. "Hay que ver las llantas, el caño de escape con silenciador y los amplificadores que tiene", remarcaron deslumbrados.

  En cambio, Rosalía y Héctor Piazza, de 70 años, se lamentaban de no haber llevado cámara de fotos. Admitieron que les encantan los autos de colección. "Yo tuve un Ford A modelo 31", relató nostálgico el hombre. Para ellos, pasearse entre los autos antiguos fue recordar otros tiempos. "Hasta recordábamos las corridas que se hacían en el Parque", dijo Rosalía, a quien le encanta bordar autos en tapices.

  En el centro de la muestra se exhibían vehículos de colección, como un Belay modelo 58 color oro impecable, que mostraba orgulloso Oscar Fernández; un Messerschmit, auto alemán de la posguerra en el que entran sólo dos personas, y un Heinkel en miniatura que mostraba Leopoldo Parera, para quien los autos son "un cable a tierra".

  Así, y por más que el día haya estado frío, los amantes de los fierros tuvieron una jornada de parabienes. Y en el Día de la Independencia, el parque estuvo desbordado. l

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