La ciudad

Un cuidacoche halló una billetera y se la llevó a la casa a la dueña

Hace años que Rubén González es "trapito" en Alvear al 1100. Se tomó un colectivo y se fue hasta el domicilio de quien la había perdido.

Sábado 25 de Agosto de 2018

"Tiene que haber un cambio en la sociedad. Lo que hice viene de mi familia. Mi vieja, de chiquito me enseñó a no tocar nada. Los valores, están", remarca Rubén González, un cuidacoches de 45 años que el jueves pasado encontró una billetera en el piso. Rastreó los datos de quien la extravió, se tomó un colectivo, fue hasta su casa en zona sur y se la entregó en manos a la dueña: una abogada que trabaja en un estudio jurídico de la zona donde él todos los días cuida y lava autos, en Alvear al 1100. La billetera estaba intacta. Ayer, los vecinos no paraban de felicitarlo.

Hincha de Newell's, cuidacoche por necesidad desde hace 15 años, Rubén es una figura conocida en la cuadra frente al Colegio Dante Alighieri.

El jueves, a las 11, llegó en colectivo hasta la casa de Natalia para cumplir su cometido: entregarle la billetera que encontró en el piso y en la que había los DNI de ella y su pequeño bebé de 20 días, tarjetas de crédito y débito, los carnets de la obra social de ambos y algo de dinero.

"La chica deja el auto y a la hora y media se va. Cuando se retira, me da algo de plata y ahí veo la billetera tirada. Es una abogada de la zona. Ese día (por el miércoles) era muy tarde y no hice tiempo para irme en colectivo", lamentó mientras dialogaba con LaCapital .

A la jornada siguiente, se tomó el 133 y llegó a destino: una vivienda en 1º de Mayo al 4400. La sorpresa de Natalia fue mayúscula. "Sabía que si Rubén la encontraba me la iba a devolver, pero cuando me tocó timbre en casa no salía de mi asombro. Se vino hasta acá, sólo para traérmela", narró la joven abogada de 32 años que tiene su estudio jurídico en la zona de Alvear y San Juan.

No es la primera vez que el hombre tiene un gesto de honradez.

En Villa Gobernador Gálvez también le devolvió las pertenencias a una mujer.

El cuidacoches toma el hecho de estar horas y horas en una misma cuadra para ganarse unos pesos como una changa. "Es algo alternativo, para ir zafando", apuntó al tiempo que se reconoció como albañil.

Hace 15 años que está en la misma cuadra y ya es conocido por todos los vecinos. Se sabe bien los códigos que se manejan entre quienes cuidan autos. Respeto, sin invadir el espacio del otro.

La historia de este cuidacoche se entremezcló con la de Natalia por azar. La abogada es madre primeriza de un bebé de 20 días y en el auto, ya en el trayecto a su domicilio se dio cuenta que había perdido la billetera al darle dinero a Rubén.

"De inmediato pensé. Yo tenía la esperanza de que la haya encontrado y si era así, seguro que me la iba a devolver, pero me emocionó cuando me dijo que tomó un colectivo exclusivamente para traérmela a casa. Me hizo un enorme favor, además del gesto de honestidad. Acababa de hacerle el DNI a mi hijo", señaló.

A renglón seguido, destacó que "generalmente se habla mal de los cuidacoches. Escuché a una concejala comentar toda la plata que recaudaban, pero se trata en su mayoría de gente humilde que se gana la vida como puede y no hay que estigmatizarlos por eso".

No obstante, diferenció situaciones contrapuestas.

"A mi también me molesta cuando me piden 50 pesos porque si no me rayan el auto. O cuando uno va a un espectáculo, a la cancha o a los boliches. No es cuestión de erradicarlos; bien se podría controlar los abusos", consideró.

"Esto que hice es un mensaje a la sociedad. No todo es plata. Porque estoy cuidando un auto, me juzgan sin conocer. Saben como soy", dijo Rubén ayer mientras recibía la felicitación del vecindarios.

Se acomodó el gorro y subrayó sin dudar: "Los valores vienen de familia. Mi vieja de chiquito me enseñaba a no tocar nada. Y eso sigue ahí".

Corazón rojinegro

Hincha de Newell's Old Boys, Rubén González reitera que no pediría nada a cambio de su acción. ¿Un deseo? Tener una camiseta del club de sus amores.

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