La ciudad

Un atentado que golpeó a Rosario y dejó un profundo mensaje

A dos años de que un terrorista mató a cinco egresados del Poli en Nueva York, ayer se los recordó y se volvió a pedir. "Que el amor venza al odio".

Viernes 01 de Noviembre de 2019

"Esta tragedia nos hace pensar en la gran intolerancia y el desamparo que hay en el mundo", sostuvo con firmeza y visiblemente emocionada Luciana Martínez, viuda de Diego Angelini; uno de los cinco rosarinos fallecidos en el atentado terrorista ocurrido en Manhattan el 31 de octubre de 2017. Las palabras de las compañeras de las víctimas, el relato de las ausencias cotidianas y la necesidad de salir adelante después de un crimen injustificable, fue el momento más fuerte del acto que se realizó ayer en el Espacio Cultural Universitario (ECU) para recordar a los cinco ex alumnos del Instituto Politécnico General San Martín que habían viajado a Nueva York para celebrar sus 30 años de egresados.

Unas doscientas personas participaron de la ceremonia, que transitó tanto por el camino de los recuerdos más íntimos como por la condena a los actos de violencia e intolerancia, en todas sus formas, y la necesidad de fomentar la cultura de la paz y el respeto a las diferencias.

Bajo la consigna "Que el amor venza al odio", el acto reunió las reflexiones de Ariel Gelblung, representante del centro Simón Wiesenthal para América latina, y de Juan Félix Marteau, creador de la Fundación de Investigaciones en Inteligencia Financiera (Finit) y abogado de las familias en el juicio abierto en la ciudad de Nueva York (ver página 10), ambas instituciones organizadoras del homenaje; de los integrantes de la Mesa Interreligiosa, donde participan referentes de distintas iglesias; de uno de los sobrevivientes del atentado y de las parejas de las víctimas.

El cierre, muy sentido, quedó en manos de Juan Carlos Baglietto, quien le puso voz a "Las cosas tienen movimiento", de Fito Páez, y "El témpano", de Adrián Abonizio; dos canciones que sonaron como un rezo laico. La conducción del acto estuvo en manos de otro rosarino, Gerardo Rozín.

El día que cambió todo

El 31 de octubre de 2017 fue un martes soleado en Nueva York. A las tres de la tarde un grupo de ex compañeros del Politécnico andaba en bicicleta por la costa de Manhattan, charlaban, sonreían y saludaban a la cámara que registraba el paseo. La imagen, repetida varias veces por los medios de comunicación del mundo, volvió a exhibirse ayer en medio del homenaje. Esas instantáneas y los mensajes dejados antes del viaje por Angelini, Hernán Mendoza, Alejandro Pagnucco, Hernán Ferruchi y Ariel Erlij, cinco de las ocho personas que perdieron la vida al ser atropellados por un ciudadano uzbeko con una camioneta.

Desde las primeras filas de asientos las contemplaban con los ojos húmedos las viudas de las víctimas y sus hijos, en su mayoría adolescentes, con rostros que empiezan a mostrar los gestos adultos de sus padres. También, el rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci y el intendente electo Pablo Javkin, entre otros funcionarios.

A Ana Evans, pareja de Mendoza, le tocó tomar la palabra inmediatamente después de ese momento. La mujer fue la primera en mencionar a sus hijos, "antes de que pasara esto, jamás me hubiera imaginado conversar con mis hijos de un tema que yo misma no entiendo", confesó y agradeció "a toda la gente que nos da cariño, nos sostiene" y fueron imprescindibles para "poder" seguir adelante.

"Aunque hayan pasado dos años, el día a día cuesta mucho", advirtió Vera Dargoltz, viuda de Ferruchi, y se explayó sobre la necesidad de mantener la memoria. "Hay que recordar, porque ellos viven en cada persona que los conoció y estamos acá por las huellas que ellos dejaron".

Alejandra Sosa, viuda de Pagnucco, recordó el buen humor de su pareja. "Creo que si el me viera acá, se estaría riendo", comenzó y comentó que esa misma alegría es la que la empuja a levantarse todos los días a las seis de la mañana.

Para Luciana Martínez, viuda de Angelini, la tragedia vivida por su pareja tiene un registro íntimo, pero también lo trasciende. "Nos hace pensar en la gran intolerancia y el desamparo que hay en el mundo", dijo y advirtió sobre la falta de organizaciones que ofrezcan ayuda para las víctimas de estos inexplicables atentados. "Nosotros tuvimos suerte de ser de Rosario, la provincia y la Municipalidad rápidamente nos asistieron, pero quizás otras personas ni siquiera pueden viajar para acompañar a la persona que falleció", advirtió y consideró que "esa es una tarea que como sociedad nos queda pendiente".

Por el atentado que se cobró la vida de ocho personas está detenido un hombre de origen uzbeko, identificado como Sayfullo Saipov, quien conducía la camioneta que ingresó a la bicisenda de la avenida West Side Highway atropellando a los ciclistas. Saipov actualmente se encuentra detenido, a la espera del juicio que comenzará a ventilarse en los tribunales de Nueva York a partir del próximo 19 de abril. Por el ataque, la Fiscalía General neoyorquina (al igual que el FBI), solicitaron la pena de muerte para el terrorista.

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