La Ciudad

Tras un caótico examen de residencias federal, ahora piden provincializarlo

Participaron unos mil profesionales de la salud de la UNR, quienes lo definieron como un "bochorno" por los inconvenientes técnicos

Sábado 18 de Septiembre de 2021

Tras los reclamos de los profesionales de la salud que el martes pasado se encontraron con numerosos fallas técnicas al momento de rendir el examen único de residencias, el Ministerio de Salud de la Nación dispuso que los aspirantes afectados puedan volver a realizar la prueba el próximo viernes, en forma voluntaria. Sin embargo, la propuesta no conforma a los graduados de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que analizan pedir a las autoridades de la provincia que elaboren una evaluación distinta para acceder a los cargos de formación en sus hospitales y centros de salud y la tildan de “caótica”.

La posibilidad de repetir la prueba el próximo viernes busca apaciguar los ánimos de los jóvenes profesionales que consideraron que fue “un bochorno” el desarrollo de la evaluación en base a la cual se elabora el orden de mérito para cursar una especialización en hospitales, sanatorios e institutos de todo el país. En total, unos 10 mil médicos rindieron la evaluación el martes pasado, en medio de numerosas dificultades para acceder a la plataforma donde se desarrolló la evaluación.

Sin embargo, la medida no termina de conformar a los graduados. “La segunda evaluación es voluntaria y se toma antes de que se sepan los resultados de la primera prueba. Muchos no quieren volver a pasar por la situación de estrés que significa el examen y, por otro lado, nada les garantiza que el sistema no vuelva a presentar fallas”, explicó Conrado Gysin, referente de la agrupación Graduados por el Derecho a la Salud.

Ayer, en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR se desarrollaba una reunión para analizar la situación. Para los jóvenes graduados, una de las alternativas era solicitar a la provincia que realice su propio escalafón para acceder a las residencias de especialidades en los centros de salud santafesinos.

Cada año, en la provincia unos mil profesionales de la salud participan de las evaluaciones para formarse en alguna especialidad en los sistemas de salud público y privado. “Es el examen más importante que rendimos los médicos después de recibirnos porque una buena calificación nos permite acceder a las mejores instituciones para formarnos”, sintetizó Gysin.

Y cuestionó que, pese a la importancia que tiene el examen, su “organización fue un bochorno”. Los problemas, explicó, comenzaron días antes cuando “se filtraron los datos personales de más de 12 mil médicos y médicas inscriptos para rendir y se modificaron varias veces las fechas publicadas para el proceso de inscripción, publicación de padrón provisorio, definitivo y simulacro”.

El día del examen, continuó, “recién se habilitó el acceso a la plataforma una hora más tarde de los previsto, el sistema se cayó en múltiples ocasiones, cada vez que eso sucedía muchas preguntas pasaban automáticamente por lo cual quedaban sin responder de forma que muchos postulantes no pudieron contestarlas a todas”.

La prueba más esperada

El examen de residencia consiste en una prueba de respuestas múltiples de cien preguntas que abarcan temas de toda la carrera que demanda una preparación muy exigente. La evaluación la organiza el Ministerio de Salud de la Nación y son el requisito para acceder a las residencias médicas, un sistema remunerado de formación de pos grado que combina la capacitación teórica con prácticas formativas en instituciones de salud.

Por segundo año consecutivo, y para cumplir con las medidas de prevención de contagios de coronavirus, la prueba no pudo desarrollarse en forma presencial.

Pero los inconvenientes empezaron el martes pasado ni bien los médicos se sentaron frente a la computadora para realizar la evaluación.

Según denunciaron, los problemas con la plataforma impidieron que la prueba se desarrollara con normalidad. El examen comenzó una hora más tarde, muchos concursantes no recibieron el mail con el link para ingresar a la plataforma, el sistema se cayó varias veces, por lo cual fue dificultoso contestar las preguntas.

Luego de los reclamos que presentaron los profesionales, que en Buenos Aires se manifestaron frente a la sede del Ministerio de Salud, las autoridades sanitarias nacionales resolvieron que quienes percibieron dificultades técnicas que pudieron afectar su desempeño tendrán la posibilidad de repetir la prueba.

Las fechas serán el viernes 24 de septiembre para medicina, enfermería y bioquímica, y desde el 1º de octubre para psicología, trabajo social, kinesiología y las demás disciplinas.

Desde el Ministerio de Salud de la Nación se reconocieron los problemas a través de un comunicado. “Por una falla informada por Arsat, que fue identificada y resuelta durante la realización de la evaluación, los aspirantes se vieron afectados para responder las preguntas en el tiempo asignado para ello; independientemente de que durante el examen se extendió el tiempo de finalización hasta las 12 horas, cuando inicialmente el plazo de cierre era hasta las 10.30”, se argumentó en el escrito.

Una joven dijo que la evaluación fue "nefasta"

Una de las médicas que el martes pasado se presentó a rendir el examen de residencia, lo consideró “nefasto”. En diálogo con La Capital, sostuvo que “el 80 por ciento de los inscriptos denunció irregularidades”, y pidió que no solo se haga una instancia provincial, sino que sea en forma presencial, habida cuenta de que “si se puede ir al cine, al teatro o a la cancha, bien podría aceptarse rendir una prueba como ésta, de la misma manera”.   

La joven médica relató algunas cuestiones previas y del desarrollo del examen, a las que consideró como “un desastre”.   

“Nos preparamos seis meses para estudiar todos los temas, no únicamente los de la especialidad a la que nos postulamos”. Así, con la expectativa de que todo se desarrollara con normalidad, esperó la llegada del momento de rendir. “Pero, de entrada, se iniciaron los problemas”, dijo. “No se respetó la fecha pautada, que tuco tres cambios”, sumó.

La referente de los postulantes continuó con sus denuncias: “A algunos amigos la habilitación les llegó el mismo martes”. Quienes accedieron a participar de la evaluación online tuvieron una “simulación” el domingo anterior. “Solo 48 horas antes, contradiciendo todo lo que se nos había prometido y, al ser domingo, sin mesas de ayuda”, subrayó.

Ya al momento de rendir, el panorama sumó estrés, errores y extrema preocupación. “En mi caso, estaba conectada a las 7.45 para comenzar a las 8. Pude contestar la primera pregunta, pero nunca llegaba la segunda. Después, en el momento de la tercera, de un total de 100, el sistema indicó que la prueba había finalizado. Una vergüenza”, cerró con desesperación.

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