La ciudad

Tras la protesta contra la violencia de género, piden prevención y asistencia

Campaña “Ni una menos”. Exigen que se haga público el plan nacional para evitar más víctimas y que los distintos gobiernos le aporten más presupuesto.

Viernes 05 de Junio de 2015

Pasaron 29 años desde aquella primera manifestación en la que 12 mujeres caminaron por la peatonal Córdoba con carteles donde se leía “Basta de violencia” y algunas coronas de flores. La muerte de una joven que había resistido una violación las impulsó a la calle. Susana Chiarotti, abogada, integrante del Instituto de Género, Derecho y Desarrollo, del Comité Latinoamericano de Derechos de las Mujeres y del Comité de Expertas en Violencia de la OEA, además de militante, estaba entre esa decena de mujeres. Este miércoles, como tantas otras veces volvió a marchar, bajó al Monumento a la Bandera y admitió haberse emocionado hasta las lágrimas por la masividad de la convocatoria. “Es un salto histórico”, lo definió. Recalcó la presencia de “tantas mujeres jóvenes y también de varones que no quieren ser machos controladores”, y la madurez de las organizaciones que después de tres décadas “saben qué pedir y a quién pedírselo”. Sin embargo, afirmó que ahora es tiempo de exigir al gobierno que haga público el Plan Nacional de Acción para la Prevención, la Asistencia y la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres previsto en la ley 26.485, y al Congreso que le otorgue presupuesto. Lo mismo en Santa Fe, donde recordó que “el año pasado la Dirección de Políticas de Género tuvo apenas el 0,0047 por ciento del total del presupuesto provincial”.
  Las nuevas tecnologías, la saturación de la gente y la falta de respuestas, y el esfuerzo del trabajo de 30 años de las organizaciones de lucha fueron para la experta los factores que hicieron posible la masividad de la marcha del miércoles pasado bajo el lema “Ni una menos”.
  “Fue un salto histórico para quienes participamos de la primera marcha, en 1986, donde entre convencidos y algunos cercanos apenas éramos 12 personas; y en ese Monumento con una convocatoria tan masiva, con chicas tan jóvenes que llevaban consignas parecidas a las de las anarquistas de principios de siglo; y con varones que cada vez más sensibilizados no tienen ganas de asumir el rol de macho controlador que conlleva el de macho proveedor, fue una emoción increíble”, aseguró.
  Y más allá del público espontáneo, Chiarotti apuntó no sólo a “la fuerza que está movilización le da al movimiento de mujeres”, sino además a “la madurez que las organizaciones lograron en todos estos años”. En eso destacó el hecho de haber logrado, pese a las diferencias, coincidir en un documento único que “hay una madurez en la demanda”.

¿Cómo seguir? Por eso, la experta dejó en claro que el miércoles en el Monumento y en todo el país, la principal interpelación fue al Estado en sus tres niveles, y a sólo horas de realizada la marcha adelantó cuáles son próximos los pasos a seguir desde las organizaciones.
  “Ahora vamos a enviar una carta al Consejo Nacional de las Mujeres (organismo gubernamental responsable de las políticas públicas de igualdad entre varones y mujeres) para que haga público el plan para erradicar la violencia contra las mujeres que es uno de los puntos centrales del documento consensuado por las organizaciones; y una vez que ese plan se conozca, será tiempo de dirigirnos al Congreso para exigir que ese plan tenga el presupuesto necesario”, insistió.
  Además, volvió a hacer hincapié en la necesidad de “tener estadísticas oficiales y dejar de esperar que la ONG Casa Encuentro cuente en los diarios cuántas mujeres fueron asesinadas”.
  Así, Chiarotti apuntó al Estado como el principal interpelado, pero también a los dirigentes y candidatos “de todos los partidos y de las diferentes categorías” que estuvieron en el Monumento. “Todos dicen que la seguridad es el tema prioritario y hablan de seguridad desde un enfoque absolutamente parcial, hablan de la seguridad de los varones y de seguridad entendida como la prevención de delitos mayores como el narcotráfico y los robos, sin tener en cuenta que las mujeres están en riesgo en sus propios hogares”, planteó.
  En ese punto, la especialista volvió a poner en la mira la falta de recursos: “A nivel mundial, la violencia de género es la segunda causa de muerte después los accidentes; sin embargo, en el presupuesto nacional se destinan 80 centavos para prevenir la violencia contra las mujeres y millones para la otra seguridad que siempre combaten con más policías y más patrulleros”.
  El mismo planteo hizo Chiarotti sobre lo que pasa en la provincia. “Si seguimos como hasta ahora, el presupuesto para la prevención de la violencia en Santa Fe, será de diez centavos”, ironizó. Recalcó que en 2014 los fondos destinados a la Dirección de Políticas de Género de Santa Fe representó apenas el 0,0047 por ciento del presupuesto provincial y aclaró que “apenas una parte de eso fue a políticas de prevención”.
  Esa escasez de recursos se traduce en hechos concretos. “Una víctima espera más de un mes por botón de pánico”, dijo, y también apuntó a la Justicia “donde persisten estereotipos y el índice de impunidad de los agresores es del 97 por ciento y las mujeres deben llevar adelante un vía crucis”.

Destacan la masividad  de la marcha

A la espera de respuestas y anuncios concretos. Así se pararon Virginia Grisolía, miembro de la ONG Pan y Rosas, y Luciano Fabbri, integrante Area de Género del Colectivo Mala Junta, a sólo 24 horas de la movilización que el miércoles los llevó al Monumento a la Bandera. Más jóvenes, pero no menos militantes en la lucha contra de la violencia de género, vieron positivamente “la masividad de la marcha” y “la sensibilización de sectores muy amplios de la sociedad”; sin embargo, manifestaron que es hora de anuncios concretos frente las muertes.
  “Fue un repudio profundo a la violencia”, planteó Grisolía, que destacó la presencia “de jóvenes secundarias y universitarias, de familias enteras y mujeres que llegaron en colectivo desde los barrios”. La militante consideró que “quedó en claro un reclamo al Estado, en sus tres niveles y a al Justicia, que es el que debe dar respuestas inmediatas y hacerse cargo de lo que está pasando”.
  Para Grisolía , la capacidad de movilizarse fue lo que el miércoles también quedó demostrado: “Tocan a una y nos tocan a todas, y no hay gobierno ni Justicia que pueda impedir que las mujeres salgamos a la calle a movilizarnos”.
  
Varones. Fabbri, que fue integrante del Colectivo de Varones Antipatriarcales y ahora integra el Area de Género del Colectivo Mala Junta (Patria Grande), analizó la masividad de la marcha como “una señal positiva para las organizaciones que durante mucho tiempo movilizamos ante la indiferencia y la apatía de la sociedad en general y de los varones en particular que creen que este es un problema específico de las mujeres”.
  Por eso, consideró que “Ni una menos” fue “una demostración de una sensibilización desde un plano muy amplio de la sociedad, que además da cuenta de un recambio generacional”.

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