La ciudad

Tras el escándalo por el robo de energía, licitan los bares de la Rambla Catalunya

La explotación será por cinco años y cada adjudicatario podrá tener a su cargo un máximo de dos emprendimientos comerciales.

Sábado 28 de Abril de 2018

Tras la caducidad decretada al concesionario Mario Cornaglia tras detectarse que había enganchado un bar al tendido del alumbrado público, la Intendencia buscará renovarle la cara a la Rambla Catalunya. En diez días se llamará a licitación para reconcesionar los bares asentados en la playa pública pero con un cambio de modalidad: los futuros adjudicatarios podrán hacerse cargo de hasta dos locales como máximo y el plazo de explotación comercial será sólo de 5 años. "Creo que se presentará una buena cantidad de ofertas en un lugar muy atractivo de Rosario", estimó el director de Costanera Rosario, Lucas de la Torre.

   El 30 de octubre pasado, la Intendencia revocó la concesión de los cinco bares de la Rambla Catalunya después de que una pericia determinara que, al menos uno de ellos, estaba enganchado al alumbrado público y que sólo en un bimestre el hurto de energía le había generado al municipio un perjuicio de 220 mil pesos.

   Al tiempo que se determinó la caducidad, se resolvió que la empresa que administra La Florida y las piletas del parque Alem se hicieran cargo temporariamente de la puesta en marcha de los bares.

   Transcurrido el verano, y de cara a la próxima temporada estival, el director de Costanera Rosario confirmó a La Capital que en diez días estarán disponibles los pliegos de licitación de los cinco emprendimientos gastronómicos asentados sobre la arena de la playa pública: Mordisco, Sr. Arenero, Caracolas, Primavera y Natural Mystic. A ello se le suma un maxikiosco.

   "Estamos en proceso de finalización en la elaboración de pliegos pasando por diferentes áreas municipales para ajustarnos a las normas vigentes", adelantó De la Torre.

   Si bien serán seis licitaciones en forma conjunta (los cinco bares y un maxikiosco) se hará cada una por separado. A diferencia de la concesión que durante décadas tuvo a su cargo Cornaglia; ahora se admitirá que un solo adjudicatario opere un máximo de dos bares.

Continuidad laboral

"Es más viable, fomenta la competencia entre sí y que cada empresario gastronómico pueda tomar el espacio y realzar la zona en la medida que haya diferentes propuestas de servicios. La pretensión es que haya variedad de iniciativas", comentó De la Torre y enfatizó un dato crucial para la adjudicación de cada uno de los bares: "Los adjudicatarios deberán hacerse cargo de mantener la continuidad laboral de los 70 trabajadores que venían de la concesión anterior".

   Además de la garantía en la permanencia laboral de los empleados, los futuros concesionarios tendrán un plazo más acotado: en vez de 15 años como se preveía con el esquema anterior, se pasará a 5 años con opción a 12 meses más.

   Entre los elementos que ponderará la Junta Evaluadora también figura el menú. Quien incluya una carta con comida saludable tendrá ventajas comparativas. Y en relación al canon aún no se estableció cual será la base sobre la cual cada interesado propondrá sus ofertas económicas.

   "Nuestra idea es que cada bar tenga su identidad, con alimentación saludable, buen servicio y el cumplimiento en una primera etapa de obras necesarias para el acondicionamiento y puesta en valor de cada uno de los espacios", remarcó el funcionario.

Lo que viene

Entre las mejoras proyectadas figuran el arreglo de los baños públicos, infraestructura y jerarquización de cada uno de los locales, además de la correspondiente habilitación municipal y de todos los servicios como luz, gas y agua.

   Cada concesión tendrá a su cargo la limpieza del sector de playa que le corresponda de los 900 metros lineales que integra la Rambla.

   Del resto de las áreas se hará cargo el municipio, al igual que todo la seguridad en playa. Es decir que los guardavidas estarán bajo la órbita de Costanera Rosario.

   Según estimó De la Torre, todo el proceso licitatorio podría demorar un mes y medio si no se presentan impugnaciones o demoras.

   "Creemos que en dos meses tiene que estar adjudicado, por lo que estimamos que la temporada que viene la comenzaremos con los nuevos operadores gastronómicos", subrayó el director de la empresa municipal.

   La temporada arranca el 1º de octubre y finaliza el 31 de marzo. Casi la mitad del año, lo que los empresarios gastronómicos aprovecharán para sumar ventas, para luego permanecer abiertos el resto del año.

   "Creo que habrá una buena presencia de ofertas en un lugar convocante de Rosario, un sitio jerarquizado con las obras que se están haciendo desde la bajada Escauriza hasta la cabecera del puente Rosario-Victoria. Ponemos la expectativa en el empresariado rosarino, que es conocedor de la zona y apostamos a que este lugar recupere el brillo que siempre tuvo", subrayó un entusiasta De la Torre.

Un fraude que fue detectado por la EPE

Cuando a mediados del año pasado operarios de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) inspeccionaron una de las torres de luz que están emplazadas en cercanías de la bajada Puccio, algo les resultó extraño. Semanas después, los técnicos del municipio determinaron que la electricidad que bajaba del gabinete del alumbrado público llegaba directamente hasta el bar Natural Mystic.

El local ubicado sobre la playa, en la vereda de enfrente a un club de río, recibía el empalme irregular que terminó generando la caducidad en la concesión que explotaba el empresario Mario Cornaglia, un histórico concesionario de la zona.

La conexión clandestina corría por la misma estructura subterránea de la red pública, cruzando la avenida costanera y extendiéndose unos 300 metros bajo la vereda. La pericia pudo determinar que existía un tablero dentro del bar, con los cables cortados. Y que la instalación contaba con una llave de paso para habilitar la posibilidad de tomar energía, tanto de los generadores que existían en cada uno de los locales como de la red de alumbrado público.

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