La ciudad

Tras el duro revés electoral, Lifschitz pidió más compromiso a la militancia

El mandatario ensayó una autocrítica por el resultado de las Paso. Advirtió que en las legislativas se pone en juego el futuro provincial

Viernes 18 de Agosto de 2017

Con fuerte autocrítica, Miguel Lifschitz juntó ayer a más de mil militantes del socialismo y el Frente Progresista en Rosario, a quienes arengó para dar vuelta el magro resultado de las primarias de cara a las generales de octubre. "Hay que redoblar el esfuerzo, ir casa por casa, contar lo que hicimos, lo que estamos haciendo y lo que vamos a hacer", planteó el gobernador. En la previa al encuentro, había enviado una carta a la militancia y a los funcionarios donde pedía "el mayor esfuerzo y compromiso" de los equipos de gestión. "Nos estamos jugando el futuro de nuestro gobierno, de la provincia y también de muchos de los gobiernos locales", advirtió (ver aparte).

El jefe de la Casa Gris gestó el encuentro de ayer en el salón Metropolitano de Rosario y otro en simultáneo en la ciudad de Santa Fe. La idea era analizar en público la dura derrota electoral del domingo pasado, donde el Frente terminó tercero en las elecciones locales a concejal y en la de diputados nacionales en toda la provincia.

En primera fila estaban las principales espadas de la gestión del Frente en el municipio y la provincia. No pasó desapercibida la presencia de su antecesor y actual presidente de la Cámara de Diputados, Antonio Bonfatti, jefe del Partido Socialista a nivel nacional y con poca participación en la campaña, eclipsado por el propio Lifschitz.

El ánimo en el plenario no fue el mejor. Muchos no podían ocultar en sus rostros el impacto generado por la escasa cosecha de votos en las primarias del domingo.

Autocrítica, arenga a las bases, cuestionamientos a los medios, alusiones a la grieta nacional y un pedido de mayor involucramiento en los barrios, fueron los ejes de los discursos de los cuatro oradores: la intendenta Mónica Fein, el candidato a concejal Pablo Javkin, el aspirante a diputado Luis Contigiani y el mismo Lifschitz.

Fein fue la primera en hablar. Con tono pausado se preguntó por qué razón sectores que históricamente acompañaron al Frente el domingo último eligieron al PRO o a las distintas expresiones del justicialismo.

"Estuve en la obra del cordón Ayacucho con vecinos que están muy contentos con la transformación que estamos haciendo en el barrio. Y una vecina nos contó que votó por Cambiemos. Me dijo que lo hacía porque si no Argentina se convertía en Venezuela. Evidentemente el discurso de los medios penetró fuerte", relató.

Fue allí que propuso armar equipos de militantes por distrito y zonas de la ciudad para dialogar y convencer "a unas 40 mil familias que históricamente nos acompañaron para dar vuelta el resultado".

Javkin arrancó señalando que para revertir el resultado de las Paso "hace falta otra actitud" de los candidatos y las bases. "Se terminó la etapa de la ingenuidad. Hay dos espacios a nivel nacional que confrontan y nosotros tenemos que decir lo nuestro, mostrar y comunicar más lo que hicimos, hacemos y vamos a hacer".

Contigiani tuvo el discurso más duro para la tropa. "Faltó voluntad, una vuelta de tuerca, más presencia en el territorio, más compromiso. Es inadmisible que siendo gobierno en la ciudad y en la provincia en algunas seccionales de Rosario hayamos salido terceros o cuartos", se quejó.

Lifschitz fue más conciliador con los propios. "¿Cómo no vamos a poder dar vuelta la elección? Una derrota en una batalla no es perder la guerra, hay que reacomodarse para ganar. No nos conformamos con mejorar el resultado, tenemos que apostar a ganar en las generales", arengó, citando a San Martín en el aniversario de su fallecimiento, recordando sus victorias y caídas intermedias.

"Somos una opción entre el populismo demagógico y el liberalismo conservador elitista. Tenemos un proyecto progresista de inclusión que transformó la ciudad y la provincia y hay que hacerlo saber", recalcó.

Sobre el final convocó a los militantes de los distintos partidos que integran el Frente Progresista a "caminar los barrios, dialogar con los vecinos, escuchar sus reclamos, contar lo que se está haciendo y lo que se proyecta para los próximos años, para seguir transformando Rosario y la provincia de Santa Fe".

Para que quede claro lo que su gestión pone en juego el 22 de octubre, aseveró: "Nos estamos jugando el futuro de nuestro gobierno, de la provincia y también de muchos de los gobiernos locales".

anoche en metropolitano. Cientos de personas escucharon los discursos con atención.

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