La ciudad

Tras el balazo a un chofer, se vienen requisas a los pasajeros de los colectivos

Lo confirmó el ministro de Seguridad. Habrá controles aleatorios al interior de las unidades y más puntos fijos de fiscalización urbana.

Miércoles 01 de Agosto de 2018

Tras el ataque a balazos a un chofer, el Ministerio de Seguridad provincial reforzará los controles y requisas a los pasajeros al interior de los colectivos urbanos de Rosario. Además, habrá un incremento de los puntos fijos de control a las unidades del transporte.

Así lo anunció el titular de la cartera, Maximiliano Pullaro, tras reunirse ayer con la cúpula de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

El incidente que derivó en el refuerzo policial ocurrió el lunes por la noche en zona sur. Allí, un chofer de la línea 131 fue abordado por dos pasajeros al finalizar el recorrido, le apuntaron con un arma, pretendían robarse pertenencias y le terminaron disparando (ver aparte).

En diálogo con LaCapital, Pullaro confirmó que desde anoche se dispuso "un refuerzo de las tareas operativas que se venían haciendo en torno al transporte urbano de pasajeros, tanto en los puntos fijos como en las requisas a bordo de las unidades".

Al respecto, el funcionario precisó que "de manera aleatoria los agentes que se suban a un colectivo pedirán identificación a los pasajeros, requisarán a los usuarios y conversarán con el chofer para saber si hay algún inconveniente".

El titular del Ministerio de Seguridad resaltó que, a diferencia de la persecución criminal contra los ataques a taxis, "que estaban focalizados y había sectores identificados, respecto a los colectivos no hay patrones delictivos. No hay horarios, ni zonas ni personas que se hayan individualizado".

De allí que para Pullaro "se hace más complejo llevar adelante una estrategia focalizada en base al mapa del calor u otras herramientas. Se impone una reacción más generalizada en toda la ciudad, a toda hora y en todo el sistema de transporte".

Respecto a las estadísticas de robos y casos de vandalismo en los colectivos urbanos, datos oficiales de la gobernación muestran que entre enero y junio hubo tres casos en todo el transporte rosarino.

Sólo en julio se contabilizaron seis episodios de robos y hechos vandálicos. La mayoría a plena luz del día, en distintas zonas de Rosario, el último de ellos en barrio Parque, en el macrocentro de la ciudad.

"Estamos avanzando con el esclarecimiento de los hechos, y cuando el chofer logra ponerse en contacto con el 911 de la policía la respuesta es efectiva y se logra desbaratar", destacó Pullaro.

El funcionario aseguró que las órdenes de los controles "se van a notar como se viene notando la presencia policial en Rosario, donde en gran parte del día tenemos 180 patrulleros recorriendo la ciudad".

Dentro de tres semanas el Ministerio de Seguridad, el municipio y el gremio de los choferes volverán a reunirse para evaluar qué impacto tuvieron las medidas implementadas.

Al respecto, la secretaria de Transporte y Movilidad, Mónica Alvarado, contó que están "trabajando en conjunto con la empresa y el gremio para encontrar mecanismos y garantizar la prestación del servicio durante todo el día".

Previo a la cumbre con Pullaro, el líder de los choferes, Manuel Cornejo, lamentó que la situación vivida por un chofer de la línea 131 baleado en la mano en la zona sur, "se repita continuamente", al tiempo que recordó que "hace un par de semanas le rompieron la cabeza a un conductor y después le robaron a los pasajeros".

Cornejo remarcó que "esto está cada vez peor, porque la violencia va en aumento. No lo vemos solamente acá, pasa en todo el país". El titular de la UTA Rosario descartó la realización de medidas de fuerza. "No tiene sentido. Tendríamos que parar todas la noches si fuera por eso", admitió.


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