La ciudad

Tras diez años de sequía, las aguas del Paraná comienzan a recuperar su caudal

Las aguas del río Uruguay y del Paraná padecieron una pronunciada baja por las escasas precipitaciones, una cuestión que preocupa desde 1999, ya que abruptamente se pasó de una inundación (1998) a una pronunciada bajante, la que predominó en estos 10 años. Desde el Instituto Nacional del Agua aseguran que la situación vuelve gradualmente a la normalidad.  

Martes 15 de Septiembre de 2009

Las aguas del río Uruguay y del Paraná padecieron una pronunciada baja por las escasas precipitaciones, una cuestión que preocupa desde 1999, ya que abruptamente se pasó de una inundación (1998) a una pronunciada bajante, la que predominó en estos 10 años.

Para el ingeniero que trabaja en el Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús, tras estos años poco beneficiosos, la perspectiva de mediano plazo hoy reflejan un buen augurio.

"Las bajas en el río Paraná y en el Uruguay preocupan desde 1999, por ello nosotros hacemos un monitoreo permanente con apoyo del Servicio Meteorológico Nacional para precisar las tendencia a corto y mediano plazo", explicó el especialista.

Pero explicó que es muy difícil adelantarse, ya que existe una “fuerte variabilidad” en el clima: "Pasamos de períodos de extrema sequía a épocas húmedas".

En este sentido, Raúl Lopardo, presidente del Instituto INA, explicó por qué no se pueden calcular con antelación alguna situación de emergencia como inundaciones o sequías: "El clima no es rígido, por ello nos basamos a través de métodos estadísticos, es decir, en los últimos 100 años se registraba un promedio de caída del agua que nada tiene que ver con los últimos 30 años".

"Esto implica un enorme desafío para los ingenieros que son los que tiene que planificar puentes, represas, rutas y hasta el sistema de alcantarillado público", señaló el titular.

El especialista del INA, Juan Borús, detalló que "el mes de diciembre de 2002, por ejemplo, fue uno de los diciembre más húmedo en la cuenca del río Uruguay en la historia registrada. Sin embargo, se podría decir que en este momento, las investigaciones lanzan que en tres meses la situación de los ríos volverá a su caudal normal".

"Poco a poco se irían aproximando a los niveles estándar e incluso podrían superarlos. Se espera una evolución gradual hacia los valores normales, con probables repuntes significativos hacia el final del trimestre", declaró.

Asimismo, el especialista destacó que en épocas de abundante agua es importante poder contenerla, no perderla, "porque son mucho más graves los períodos de sequía".

Desde mediados del mes de julio se suceden eventos de lluvia sobre la alta cuenca del río Paraná en Brasil y la cuenca del río Iguazú, las que fueron normalizando los suelos, levantando los niveles de embalse y, finalmente, aumentando los caudales hacia nuestro territorio.

De acuerdo a los registros de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional, durante la semana pasada cayeron 60 milímetros de agua en la región de las altas cuencas de los ríos Paraná y Uruguay, levantando los caudales por encima de lo normal.

En el alto Uruguay se alcanzan actualmente unos 18.000m3/s, duplicando el promedio de los caudales máximos del mes, mientras que en al Punto Trifinio (agua abajo de las Cataratas) el caudal redondea los 15.000m3/s, un 20% más que lo normal.

Ahora, con el aumento del nivel de las aguas, el río Paraná estará más apto para que naveguen embarcaciones de gran porte.

Hace cinco meses el río Uruguay presentaba un registro de bajante que la ubicaba apenas unos centímetros por encima del cero en estaciones del tramo inferior.

También el río Paraná bajó en todo su curso medio e inferior, casi 2 metros debajo de su nivel normal, lo que acentuó la preocupación de las autoridades portuarias de la provincia de Santa Fe -especialmente en el Gran Rosario- donde se encuentra instalado el polo oleaginoso más importante del país.
 

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