Lunes 25 de Octubre de 2021
Las puertas de los salones principales de la casa histórica del Museo de Arte Decorativo Firma y Odilo Estévez llevan cinco años cerradas al público. Las filtraciones, la necesidad de arreglo de los pisos primero, y de los desagües pluviales después, y las incontables tareas necesarias para mantener la casona de Santa Fe 748 vienen siendo a lo largo de los últimos años un obstáculo para la continuidad de las actividades. Ahora, con la mirada puesta en el 2022, su directora, Analía García, espera poder reabrir las puertas e incluso hacerlo con un trabajo sobre el piso del hall central del museo que permita tener a la vista de los visitantes, los yacimientos arqueológicos que hoy se están excavando.
La historia misma del museo está llena de grandes esperas. El mirador que la casona tiene sobre sus techos, también llamado "Minarete", pasó una década apuntalado y con riesgo de derrumbe y fue recién en marzo de 2019 que logró recuperar la estructura y restaurar la ornamentación de ese espacio, que es uno de los más simbólicos de la casona.
Algo similar sucedió con la sala de exposición, que funciona en el área trasera del museo y que tiene ingreso por San Lorenzo al 700. Un espacio que por las filtraciones que sufría el techo del edificio, permaneció cerrada durante cuatro años hasta tanto pudieron comenzarse las obras de recuperación que incluyeron la colocación de nuevas vigas a la estructura que están ahora fundidas con las antiguas.
Recién allí le llegó el turno al piso de roble de eslavonia que ante la falta de arreglo de los desagües pluviales que corren por debajo de los pisos de los salones, sufría reiterados hundimientos que se profundizaban con cada lluvia.
Se recuperaron los pisos y, ahora, de la mano de una empresa privada, fue que se inició la obra definitiva y de fondo que es justamente la reparación de los desagües y que llevó al descubrimiento de los elementos previos a la casa del matrimonio Estévez y que el equipo de arqueólogos de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) investiga por estos días.
Las expectativas para la reapertura "son las máximas", dijo su directora, Analía García, y anticipó que la reapertura de los espacios para el 2022, una vez que la obra de desagües esté finalizada, la licitación de una obra eléctrica también esté concretada, y los pisos de roble recolocados para acceder al hall y permita acceder a los salones Español, Francés, Boudoir, Parlour, Comedor y Dormitorio.
Sin embargo, la reapertura podrá contener un elemento extra y es justamente el registro de las excavaciones que se están llevando adelante en este momento.
"Estamos pensando y evaluando como poder hacer que parte de las excavaciones queden a la vista del público, justamente para poder dar cuenta de ese yacimiento arqueológico que habla de la historia previa de la casa museo y que tiene que ver con la historia de la ciudad", dijo García, haciendo referencia a la posibilidad de la instalación de una ventana sobre el piso que esté termo sellada y que permita acceder con la vista a los trabajos realizados en estos días.