Miércoles 24 de Enero de 2018
El gremialista del único hospital de zona sur (ver aparte) definió al "recorte" como "producto del pacto fiscal firmado entre la provincia y la Nación, que explícitamente plantea achicar el gasto público", una medida que "va en la misma dirección de la reforma previsional y todo un paquete de leyes nefastas, ante el rol pasivo que incluso cumple la dirigencia sindical".
En el área de salud rosarina se agita el fantasma del Hospital Posadas, de Morón, donde la semana pasada se registraron 122 despidos de empleados de planta y contratados, lo que ayer incluso derivó en un paro.
Según el personal del Roque, el recorte de horas extras a nivel municipal forma parte de un plan de ajuste en esa línea que, al avanzar, afectará "tanto a trabajadores como a pacientes", advirtió otro empleado con 25 años de carrera, Pablo Ranzini.
"El problema es que, sin esas horas extras, los servicios directamente no se van a poder cubrir", explicó. Y puso un ejemplo: la ventanilla que otorga turnos ya no abrirá de tarde. Rebruj subió la apuesta: dijo que se limitará la atención en Neonatología y Rayos, así como en Archivo de Historias Clínicas, por lo que "los médicos no las van a tener" en la consulta.
"Se afectan tanto los servicios con atención al público como los sin atención", dijo el delegado sindical, ya que "todos los procesos administrativos en el hospital cumplen un rol fundamental en el desarrollo de la atención de los pacientes".
El punto es que, desde el 1º de enero, las "60 horas extras promedio que cumplía cada empleado administrativo cayeron a 30". El tope para camilleros y enfermeros, que desempeñaban de 90 a 120 extras, ahora quedó en 70. A esta altura del mes, razonó el sindicalista, ya se cubrieron todas, lo que hace que algunos servicios queden sin personal.
"Eso sin contar lo que implica la medida salarialmente", sostuvo Rebruj. Y recordó que buena parte de los administrativos del Roque revistan en una categoría 11, lo que significa un sueldo de 13.900 pesos. "Cualquier compañero va a cobrar cinco mil pesos menos y les va a ser muy difícil llegar a fin de mes", sacó la cuenta Ranzini.
El malestar, dicen, ya comienza a agitarse también en otros ámbitos de Salud, como el Cemar, el Clemente Alvarez y el Vilela. En el Roque, afirman, se acentúa por la gran cantidad de pacientes que reciben.
"Y porque la dirección del hospital es más papista que el papa", se quejó Ranzini, convencido de que la afectación alcanzará a todas las áreas del Sáenz Peña, un problema que irá agudizándose día a día.
El martes, para que el conflicto "salga a la calle", quien saldrá será el personal: en la puerta del Roque harán un "acto público" para protestar contra "los ajustes", que afectan "tanto a los recursos humanos del hospital como a la población".