Jueves 18 de Octubre de 2018
El último asalto al edificio donde concurren a diario más de 300 chicos se produjo esta semana, a menos de 10 días del hecho anterior y de que toda la comunidad educativa se movilizara en un abrazo solidario en reclamo de medidas de seguridad. Y así sumaron cuatro robos a lo largo de este ciclo lectivo.
"No llegamos nunca a recuperarnos, ni a recuperar las pérdidas y las roturas que sufre el edificio", contó Sarmiento, que detalló que "el arreglo de las puertas internas que sufrieron roturas se hizo gracias a una donación del Mercado de Productores". Así y todo, hizo hincapié en que hay "puertas que dan a patios exteriores que no tienen ni rejas", y agregó: "Está claro que la alarma, así como está, tampoco amedrenta a los ladrones".
Llevar el reclamo hasta el Ministerio de Educación fue una decisión que tomó toda la comunidad educativa, directivos, docentes, auxiliares y padres, reunidos en asamblea tras el último episodio. "Ahí surgió la medida de movilizar ante la falta de respuestas, fundamentalmente para pedir la extensión del sistema de alarma y la instalación de rejas", indicaron.
Compromiso
Del encuentro que mantuvieron surgió una primera medida: un relevamiento del edificio que se llevará adelante hoy para determinar los puntos más vulnerables del edificio y así evaluar los resguardos a tomar.
"Ese fue el compromiso que tomaron", indicó la delegada de Amsafé, aunque aclaró: "También reclamamos una solución hasta tanto se tomen las medidas de fondo, sea presencia policial o patrullaje, porque en el mientras tanto seguimos estando vulnerables a un nuevo hecho".
Si bien la docente reconoció que en el barrio "está la Policía Comunitaria", explicó que "el problema que tenemos es después de las 18, cuando el edificio de la escuela queda solo y sin movimiento", e incluso planteó la preocupación que tienen de cara al final del ciclo lectivo.
"¿Qué va a pasar cuando las clases terminen y el edificio quede completamente solo y sin custodia?", se preguntó.
La comunidad educativa espera una rápida respuesta por parte del Ministerio de Seguridad, ya que advierten que la escuela tiene tapiales bajos y es de muy fácil acceso por parte de los delincuentes. Es más, los mismos actúan con un buen conocimiento del interior de la escuela y parecen saber con exactitud cuáles son los sectores monitoreados por alarmas.