Ni una menos

Teléfono Verde: cada vez hay más llamados por violencia de género

Este año se atienden unos 1.200 al mes, cuando en todo 2017 llegaron a 9.500. También hay más mujeres y chicos alojados en centros de protección.

Lunes 04 de Junio de 2018

Aunque no es la vía formal para realizar denuncias (ver infografía), en Rosario el Teléfono Verde funciona desde hace ya tres décadas como una puerta de entrada para buscar ayuda y asesoramiento ante situaciones de violencia de género. Año tras año, esa línea, gratuita y en funcionamiento las 24 horas, viene recibiendo cada vez más llamados: durante todo el 2017 se recepcionaron unos 9.500, mientras que en los primeros cinco meses de este 2018 el promedio mensual fue de 1.200. Una simple proyección permite inferir que, de mantenerse, a fines de año las llamadas habrán aumentado un 50 por ciento. También sigue creciendo la necesidad extrema entre mujeres y chicos de albergarse en hogares protegidos. En el Alicia Moreau y el Casa Amiga, el año pasado se alojaron 56 mujeres y 92 niños. En lo que va del 2018, sin llegar siquiera a mediados de año, los números ya llegan respectivamente a 43 y 65.

El Teléfono Verde (800 444 0420) es una línea municipal rotativa, gratuita y de atención profesional que trabaja los 365 días del año para brindar asesoramiento, acompañar y contener a víctimas.

El servicio, el primero de su tipo en implementarse en el país, hace 30 años, hoy es atendido por psicólogas, trabajadoras sociales o abogadas.

Ofrece una "escucha activa", informa, orienta y brinda ayuda profesional a todas las mujeres que sufren violencia de género e incluso a personas allegadas, que llaman para pedir asistencia o asesoramiento. La línea nacional 144 también funciona como otra opción, aunque generalmente deriva al 0800.

Sin embargo, la recomendación desde la Secretaría de Desarrollo Social del municipio es que para los casos de emergencia, donde existe riesgo de vida, hay que llamar directamente al 911.

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Números que crecen

Según cifras del Area de Atención en Violencia de Género, este año el Teléfono Verde viene recibiendo un promedio de 1.200 llamados al mes, de los cuales el 20 por ciento refiere a nuevos casos. El resto ya registra alguna intervención previa.

Si se mantiene esa media mensual, la demanda a la línea quedará a fines de año casi un 50 por ciento por arriba de la del 2017, cuando los llamados arañaron los 9.500.

La asistencia a víctimas de ataques machistas también sigue en ascenso: mientras en 2016 los equipos municipales entrevistaron, visitaron, acompañaron a denunciar o a realizar presentaciones a 680 mujeres, en el 2017 lo hicieron con 831, un 23 por ciento más.

"En Rosario, el problema se aborda a través de dos mesas: una consultiva, con 22 ONGs, y otra intergubernamental"

Y también se incrementó, en casos de extrema violencia de género, la necesidad de muchas mujeres de encontrar un lugar donde alojarse (frecuentemente junto a sus hijos, otros frágiles eslabones de los ataques) hasta poder rearmar sus vidas, fortalecer vínculos y reempoderarse.

Para eso la Municipalidad ofrece dos centros de protección, el Alicia Moreau y el Casa Amiga. Durante el 2017 esos hogares albergaron a 56 mujeres y 92 chicos, mientras que en los cinco meses que van de este año esos números llegan respectivamente a 43 y 65.

Gracias a un convenio firmado con dos organizaciones de mujeres, este año también se puso en marcha un centro de día, donde quienes ya lograron salir de la emergencia reciben el acompañamiento de equipos interdisciplinarios para emprender un "trabajo de recuperación" de su autoestima, rearmar proyectos de vida, completar su educación formal o capacitarse. En ese mismo ámbito, mientras tanto, los chicos disponen de un espacio de ludoteca

Según explica la titular de Desarrollo Social, Laura Capilla, el abordaje para erradicar la violencia sobre las mujeres contempla tres ejes: integralidad, transversalidad e intersectorialidad.

Por eso la atención a las víctimas se realiza en forma articulada con las organizaciones de mujeres y espacios territoriales donde hay equipos capacitados para escuchar y derivar los casos, como los centros de convivencia barrial, los centros de salud y hospitales.

De hecho, el Equipo Operativo en Violencia trabaja con cada mujer sobre la intervención de urgencia, la acompaña y asesora para tratar de salir de esa situación y denunciar al agresor en la Justicia (en el fuero civil, donde intervienen los jueces de Familia, y el penal a través de las fiscalías).

Desde el 2015, además, funciona en la ciudad una mesa consultiva integrada por 22 organizaciones no gubernamentales que apunta a "profundizar la articulación" entre el municipio y las redes de apoyo a las víctimas de la violencia.

Un año después se puso en marcha otra mesa, en este caso intergubernamental y formada por organismos oficiales de distintos niveles (nacionales, provinciales y municipales) que atienden la temática, incluida la Justicia.

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