La ciudad

Talles especiales, pero sólo para chicas adolescentes

La demorada ley de talles que este semestre entrará en vigencia en la provincia de Santa Fe sólo se aplicará sobre la ropa para adolescentes mujeres. La normativa, promulgada recientemente por el gobernador Hermes Binner, no cosecha adhesiones por el momento: por un lado, la autora del proyecto original sostuvo que la discriminación persiste y...

Viernes 04 de Enero de 2008

La demorada ley de talles que este semestre entrará en vigencia en la provincia de Santa Fe sólo se aplicará sobre la ropa para adolescentes mujeres. La normativa, promulgada recientemente por el gobernador Hermes Binner, no cosecha adhesiones por el momento: por un lado, la autora del proyecto original sostuvo que la discriminación persiste y, en el otro extremo, la cámara de comerciantes e industriales de la indumentaria insiste en considerar que la norma perjudica al sector.
  La ley ordena que las fábricas de indumentaria femenina en la provincia deberán confeccionar las prendas “en todos los talles necesarios para cubrir las medidas antropométricas de la mujer adolescente”.
  Asimismo, dispone que los comercios que vendan ropa de mujer “deberán tener en existencia todos los talles correspondientes a las medidas antropométricas de la mujer adolescente” y que “la marcación de las prendas deberá realizarse conforme a las medidas aprobadas mediante las normas Iram”.
  La norma, que deberá reglamentarse antes de abril, otorga a comerciantes e industriales seis meses para adecuarse. Sin embargo, ya comenzó a recibir críticas, incluso por razones opuestas.
Larga historia. Miriam Benítez fue diputada provincial por el Partido del Progreso Social (PPS) hasta el pasado 10 de diciembre y debió esperar casi hasta su último día de mandato para ver concretado su proyecto de ley de talle, que aunque “fue aprobado dos veces por unanimidad” en la Cámara baja pero no podía superar el Senado. No obstante, Benítez debió conformarse con una versión “cercenada” de su idea, ya que los senadores limitaron su alcance.
  “El proyecto hablaba de todos los hombres y mujeres, pero los senadores terminaron enfocando en las adolescentes con el argumento de que son quienes más trastornos alimentarios tienen por la falta de talles grandes. Al final redujeron todo a una suerte de ley antibulimia y no era la idea, más allá de que esos problemas no sólo son sufridos por mujeres”, se quejó Benítez.
  La ex diputada recordó que su proyecto “perdió varias veces estado parlamentario” porque en Buenos Aires una ley similar había generado una montaña de recursos de amparo por supuesta inconstitucionalidad. “Cuando esas medidas fueron rechazadas, los senadores decidieron votarla. Pero la modificación parece más a medida de los comerciantes que de los consumidores”, añadió Benítez, y destacó que su proyecto no obligaba a los empresarios a fabricar ropa por fuera de su rubro: “La exigencia de contar con todos los talles era dentro del segmento al cual se dedicaran”.
  En este sentido, Benítez señaló que antes de dejar su banca presentó otro proyecto que complemente lo que quedó afuera de esta ley. 

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