Talleres en barrios y escuelas intentan evitar las "relaciones tóxicas" y promover vínculos sanos
Es un programa municipal destinado a jóvenes. Luego de estos encuentros muchas chicas se animan a hablar y a denunciar hechos de violencia. Hay varones que logran admitir sus conductas machistas e intentan modificarlas

Martes 15 de Marzo de 2022

Una propuesta de la Dirección de Juventudes de la Municipalidad de Rosario, destinada a chicos y chicas de entre 16 y 25 años, suma cada vez más participantes. La idea central es trabajar en la promoción de derechos a través de talleres no convencionales a partir de los cuales exponen los temas que les preocupan, y sobre todo, sacan a la luz aquellos de los que más les cuesta hablar.

Las relaciones, los vínculos afectivos, el "coqueteo", el amor en definitiva, aparece inevitablemente como una de las cuestiones que más interés genera en una edad donde relacionarse con un otro y vivir las primeras experiencias sexoafectivas tiene un valor inmenso.

A dos años de haberse iniciado esta experiencia, que en realidad arrancó con fuerza este verano a causa de las limitaciones que impuso antes la pandemia de Covid, ya puede hacerse un primer análisis sobre lo que se vive en estos espacios destinados a adolescentes y jóvenes.

Andrea Nisnevich, directora de Juventudes, un área que depende de la secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad de Rosario, dijo a La Capital que el proyecto denominado Vos sabés se despliega en los clubes (en el verano se hicieron talleres en los polideportivos públicos), en los barrio, en las escuelas, y en realidad puede ser trasladado a todo lugar en el que haya presencia de jóvenes.

"Uno de los temas a los que les prestamos especial atención es a los noviazgos violentos. En realidad, como dicen ellos y ellas, promovemos a través de distintas herramientas que puedan hablar de lo que sienten y experimentan en una relación de pareja. La intención es detectar vínculos tóxicos, como ellos mismos los llaman, e ir hacia vínculos más sanos", menciona la funcionaria.

Los talleres que se proponen, explica Nisnevich, se inician con actividades lúdicas para "soltar el cuerpo" como primer paso para "aflojarse, sentirse más cómodos y poder charlar", y están guiados por el educador Matías Devolder.

En una sociedad atravesada por las conductas machistas, por la violencia de género que está mucho más visibilizada pero sigue siendo un problema grave y constante, es crucial que los más jóvenes registren, entiendan y pongan en acto qué es una relación saludable, qué entienden por amor, cuándo es preciso buscar ayuda si un varón somete a una chica en el marco de una relación, cómo detectar los micromachismos (que son esas conductas y actitudes cotidianas que funcionan como un caldo de cultivo para la violencia y que no siempre se detectan a tiempo porque suelen ser más "sutiles" o por estar la sociedad acostumbrada a reproducirlas).

Animarse

"Los talleres están destinados a todos los géneros pero sin dudas vemos que en la mayoría de los casos cuando hay situaciones de violencia las menciona una chica que tiene una relación con un varón. Muchas veces, luego de estos encuentros, se animan a hablar o se acercan al final del taller (que se cierra con una merienda o una instancia de charla más relajada) y les cuentan a alguno de los coordinadores lo que les está pasando. En esos casos, los equipos que existen en la Municipalidad, en diversas áreas, pueden ser convocados para intervenir", señala la directora de Juventudes.

"En este programa abordamos los noviazgos y relaciones violentas que muchas veces se inician cuando los chicos y chicas tienen 13, 14 años, hablamos de los celos, de los vínculos posesivos, de cómo reconocer estas situaciones y también todo lo relacionado con la Educación Sexual Integral (ESI), el consumo de sustancias problemáticas y otras adicciones (como a las pantallas, a los juegos on line)", comenta Nisnevich.

Las mujeres "son las primeras que cuentan que han vivido situaciones personales de mayor o menor exposición a la violencia de género. Y los varones suelen terminar el taller reconociendo que tienen conductas que no están buenas, que pueden modificarse. Es común que digan: no puedo creer que yo hablo o hago determinadas cosas que son re machistas y no me daba cuenta", precisa.

Por ejemplo, suele aparecer que el chico registra que no está bien que insista o que obligue a su novia a tener relaciones sexuales si ella no quiere: "Ahí advierten, y a veces se sorprenden, que están repitiendo modelos familiares, sociales, y que ellos ni siquiera los veían como un problema. Luego del taller algo se abre en sus cabezas".

Es muy importante, señala la funcionaria, "que los talleres se hagan en instituciones (barriales, educativas) donde el educador o quien esté a cargo pueda luego seguir trabajando aquello que surge en el programa Vos sabés".

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Los talleres fueron itinerantes durante el verano y para este 2022 ya tienen un cronograma establecido aunque están abiertos a "pedido" de las distintas instituciones.

Niesnevihc agrega: "Vemos el eco de lo que se produce en esos espacios cuando terminamos de trabajar. Las experiencias son muy buenas porque es abrirles una puerta para que hablen, para que digan lo que les pasa tanto en las relaciones de pareja como en su familia. En los talleres se sienten contenidos y pierden el temor".

"A veces uno puede pensar que porque son chicos y chicas de las nuevas generaciones tienen superadas determinadas cuestiones, que no les pesan tanto los mandatos socioculturales, pero no es tan así", comenta.

Además, destaca Niesnevich, las redes de contención existen pero no siempre se utilizan de la mejor manera o los propios jóvenes desconocen que a nivel municipal hay muchos lugares que pueden acompañarlos, contenerlos, muchas instancias donde buscar ayuda y hablar de lo que les pasa: en cada distrito municipal existen. "Hay que reforzar el conocimiento de esos canales que están pero no siempre los chicos y chicas acceden", finaliza.