La ciudad

Suspenden 31 obras en construcción por "faltas graves" en seguridad

En un operativo sorpresa, 31 obras en construcción de Rosario —sobre 33 inspeccionadas— quedaron suspendidas por incumplir normas básicas de seguridad y salud para sus trabajadores.

Viernes 21 de Diciembre de 2007

En un operativo sorpresa, 31 obras en construcción de Rosario —sobre 33 inspeccionadas— quedaron suspendidas por incumplir normas básicas de seguridad y salud para sus trabajadores. “Que ese número represente el 96 por ciento de las obras visitadas habla de la gravedad de la situación”, afirmó ayer el ministro de Trabajo provincial, Carlos Rodríguez, al frente de la repartición que encabezó el procedimiento junto a la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
  El funcionario dejó bien en claro que la decisión de suspender una obra obedece al hallazgo de “faltas graves que ponen en serio peligro a los trabajadores”.
  Las faltas más frecuentes son la ausencia de barandas, andamios totalmente fuera de regla, riesgos eléctricos, carencia de elementos de protección personal (cascos o arneses) y para la maquinaria (las peligrosas sierras circulares) y fallas en las obras de apuntalamiento estructural.

En alerta. Para Rodríguez, “estas faltas ponen en riesgo la vida y la salud de los empleados, pero a ellas se suman otras que atentan contra su dignidad”, como las pésimas condiciones de orden e higiene, la carencia de ropa de trabajo y de sanitarios y las deficientes condiciones de vivienda.
  En Rosario, y en base a datos aportados por la Dirección de Obras Particulares municipal, los emprendimientos edilicios en marcha (y de diferente envergadura) superan los 2.800.
  Según los datos que maneja la agrupación Manos a la Obra, también conocida como Cascos Amarillos por pintar esas imágenes donde se han registrado accidentes, las lesiones por el trabajo en la construcción vienen en aumento en Rosario.
  Los accidentes graves, según consignó el titular de la agrupación, Narciso Canteros, sufridos durante 2006 por el 7 por ciento de los albañiles pasaron este año al 10 por ciento.
  Los leves, en tanto, ascendieron del 5 al 10 por ciento, mientras que las enfermedades profesionales lo hicieron del 8 al 15 por ciento.
  En cambio, los accidentes seguidos de muerte continúan en baja. Según las cifras de Canteros, en 2005 fueron 16, mientras que el año pasado sumaron 14. Y en 2007 se contabilizaron cinco.
  “El número tiene que ser cero”, advirtió el titular de Manos a la Obra, para lo cual la agrupación emprendió anoche otra pegatina de afiches con cascos amarillos y la leyenda “Qué lo parió”, del perro Mendieta del recordado Roberto Negro Fontanarrosa.

Cronología. El megaoperativo se hizo entre el 17 de diciembre y el mediodía de ayer y recayó sobre 33 obras en distintos niveles de ejecución, la mayoría en el micro y macrocentro de Rosario. “Preocupación absoluta” fue la expresión elegida por el ministro para definir el saldo de las inspecciones.
  Cada una de las obras suspendidas sólo podrá levantar la medida si concreta las adecuaciones requeridas durante la visita oficial. Después serán revisadas nuevamente por las autoridades de Trabajo, que verificarán esos cambios.
  Del total de las obras bochadas habían reabierto nueve, que regularizaron su situación. “Pero otras tantas pidieron una nueva inspección y no fueron dadas de alta”, contó Rodríguez.
  Lo sorprendente, según el funcionario, es llegar a una sanción cuando resolver esas fallas (o no generarlas) no habría costado nada. “¿Por qué no se solucionó antes?”, fue la pregunta de rigor. “Desidia y un empresariado poco adulto”, respondió Rodríguez.
  Otro tema que preocupó a los trabajadores son los días caídos por la suspensión de las obras. Pero tanto Rodríguez como el abogado de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), José Alvarez, llevaron tranquilidad a los albañiles.
  “Curiosamente, los trabajadores tenían temor por nuestra actividad: el miedo era a no cobrar, pero por ley deben pagarse todos los días en los que la obra se suspende por orden de Trabajo”, explicó.
  El abogado de la Uocra, por su parte, aclaró el carácter imperativo del pago. “No les estamos pidiendo a los empresarios sino que se deben hacer cargo porque tienen la obligación”, afirmó Alvarez.
  Ante cualquier problema, ambos recordaron que los trabajadores pueden recurrir a la sede de la Uocra (bulevar Oroño 870, teléfono 421-4252) o al propio Ministerio de Trabajo (Ovidio Lagos y San Lorenzo, 472-4146/7).

Todas mal. En rigor, la situación en las obras de Rosario no difiere demasiado de la mayoría de las ciudades argentinas.
  Según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, los controles realizados en Córdoba y Buenos Aires no son más halagüeños. La ciudad mejor posicionada fue la Capital Federal, pero aun así los operativos terminaron con 8 de cada 10 obras suspendidas.
  El conurbano bonaerense tuvo una performance aún peor: el 99 por ciento terminó con suspensión. Y la que se llevó la peor nota fue la provincia de Córdoba, donde ni una obra se salvó de la sanción.

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