La ciudad

Superpobladas y sin personal, una postal de las residencias de niños y adolescentes

La Defensoría relevó 41 instituciones que alojan a menores separados de sus familias. En el 44 por ciento detectó hacinamiento, y en el 88 por ciento falta de profesionales

Lunes 02 de Abril de 2018

Un informe realizado por la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia, con el apoyo de Unicef, advirtió sobre las carencias que presentan las instituciones que reciben a niños y adolescentes que fueron separados de sus familias por situaciones de vulneración de derechos. Según destaca el trabajo, en cuatro de cada diez instituciones, los niños viven en condiciones de hacinamiento; la mitad de los edificios demandan mejores y en el 88 por ciento faltaban profesionales. Además, en el 56 por ciento se advirtieron dificultades para que los niños accedan a tratamientos médicos y en el 85 por ciento existen dificultades para conseguir turnos para tratamientos de salud mental, especialidades médicas y odontología.

El trabajo se presentó recientemente en la Cámara de Diputados santafesina y en las próximas semanas llegará a las oficinas de los funcionarios de la Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la provincia. El informe es el resultado de un relevamiento realizado entre mayo de 2016 y febrero de 2017 en 41 centros residenciales oficiales y de Organizaciones no Gubernamentales que mantienen convenios con la provincia.

En total, se recorrieron 41 instituciones de todo el territorio santafesino donde, durante la realización del trabajo, vivían 503 niños y adolescentes de entre 0 y 18 años. En Rosario, el monitoreo alcanzó a 18 residencias que alojaban a 172 menores de edad.

Todos estos niños habían llegado a las instituciones después de haber sido separados de sus familias por situaciones de amenazas o vulneración de derechos. La mayoría tenían entre 11 y 18 años, edades "en las que se reconocen dificultades para concretar instancias de revinculación con otros miembros de la familia o lograr procesos de adopción", destaca el trabajo.

La distancia

El monitoreo de la Defensoría oficia como una fotografía de las instituciones a las que el Estado delega la responsabilidad de cuidar de niños que atraviesan situaciones críticas, sin acceso a sus derechos. Y, a la vez, marca la distancia entre la realidad de estas residencias y la tarea que cumplen.

En términos concretos, señala el informe, en cuatro de cada diez residencias se verificaron situaciones de hacinamiento, es decir las habitaciones eran demasiado pequeñas para la cantidad de camas ocupadas y en el 39 por ciento se registró sobreocupación, había más niños que las plazas estipuladas previamente por cada institución.

Pero además, las condiciones edilicias de las instituciones se consideraron "de regular a malo".

En casi la mitad existían problemas de humedad, goteras, instalaciones de servicios averiadas o falta de ventilación o luz natural, fueron algunas de las dificultades.

Los distintos ambientes donde los niños desplegaban sus actividades también mostraban sus limitaciones. El 66 por ciento de las instituciones no contaba con un espacio para entrevistas o encuentros privados. El 44 por ciento no tenía un espacio de usos múltiples (SUM). Y el 90 por ciento de las residencias no tenía ningún tipo de adecuaciones para personas con discapacidad.

Según se afirma en las conclusiones del monitoreo, "las condiciones edilicias de las instituciones de acogimiento, ponen en evidencia circunstancias inadecuadas tanto para el desenvolvimiento de los proyectos institucionales para contener y proteger a los niños, como para la misma integridad física de niñas y niños".

Los cuidados

Dificultades similares se observaron en relación con el personal de las distintas instituciones. Al momento del relevamiento, el 88 por ciento de los equipos se encontraban incompletos, es decir carecían de psicólogos, terapista ocupacionales o trabajadores sociales. El 7 por ciento de las instituciones no tenían acompañantes convivenciales, el 10 por ciento no disponía de profesionales y el 32 por ciento no contaba con la presencia regular de personal de acompañamiento personalizado de la Subsecretaría de Niñez.

El 56 por ciento de las instituciones consideró que la cantidad de acompañantes convivenciales es insuficiente. Y el 85 por ciento expresó la necesidad de incorporar otras disciplinas a sus equipos de trabajo.

institucionalizados. El relevamiento abarcó 41 entidades de todo el territorio de la provincia.

La mayoría de los niños institucionalizados tiene entre 11 y 18 años, edades en las que se dificulta la adopción

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