Superar las divisiones para obtener prosperidad
Una de las causas del fracaso social, del destino desafortunado de un grupo o de una sociedad es, sin duda alguna, la división, la fragmentación.

Martes 03 de Marzo de 2020

Una de las causas del fracaso social, del destino desafortunado de un grupo o de una sociedad es, sin duda alguna, la división, la fragmentación. La falta de unidad, de cohesión determinan un presente y un futuro incierto, cuando no lamentable. Algo de esto pasa en la Argentina, y algo de esto ocurrió en las últimas décadas en la provincia de Santa Fe. Algo que por el bien de todos debería terminarse.

En la Argentina una división con aire ideológico ha fragmentado a la sociedad en la conocida "grieta". En la provincia de Santa Fe, la cuestión ha pasado y sigue pasando por los del norte y los del sur, es decir, es territorial. O para ser más exactos puede haber norte ni sur en Santa Fe, política y socialmente hablando, por los santafesinos y los rosarinos, como si todos no perteneciéramos porque ello supone desdeñar las a una misma provincia que se dice "invencible".

Es justo señalar que esta división territorial, esta medida de la cosa según el lugar al que se pertenece, está más en la mente de alguna dirigencia y referentes que en el corazón del pueblo, que por sus vivencias comunes está alejado de estas cuestiones. Esta fragmentación social en la provincia de Santa Fe, este "nortesur o Santa Fe-Rosario" debe convertirse para siempre en un capítulo superado, para dar paso a una unión que permita a la dirigencia y a la sociedad provincial afrontar con éxito, juntos, los desafíos que se presentan. De otro modo, la empresa será difícil o imposible. No puede haber norte ni sur en Santa Fe, políticamente hablando, porque ello supone desdeñar las necesidades de las personas a las que se representa. En este marco de la fragmentamentación a la que se alude, es dable observar que en los últimos tiempos se ha instalado en una porción de la sociedad la violencia como cultura.

Violencia fisica, que a veces termina con la muerte de un inocente, como ha sucedido con el conocido y lamentable hecho de Villa Gesel. Violencia moral que hiere el corazón de la persona y la sumerge en una cruel humillación. A cada instante en la vida ordinaria social se observan actos de violencia. No es una casualidad ni son hechos aislados: son los efectos de una forma de vida signada por la pobreza, la exclusión, la injusticia, la ausencia de debida educación, el maltrato a las mujeres y hombres del trabajo, además de otros factores como el narcotráfico, persiguiéndose el espurio interés de ganar dinero y sojuzgar a la persona.

Otra situación no menos preocupante, contra la que es imposible luchar en medio de la fragmentación social, es el desprecio por la vida humana en todos los aspectos, como el despojo del planeta y la contaminación del medio ambiente. Al nuestro y sus criaturas se los esta maltratando de tal manera (por el afán de riquezas) que se llega a situaciones dramáticas de contaminación. No son pocos los médicos y científicos que advierten que la pro liferación de tantas enfermedades son la consecuencia de la peligrosa contaminación ambiental, que pasado de ser un hecho escandaloso y repudiable a algo comúnmente tolerado.

Todo esto preocupante ocurre también por supuesto en la provincia de Santa Fe, desde donde no será posible luchar con éxito si prevalece la división de los santafesinos. En el marco de esta superación de divisiones, hay que apostar y ayudar para el éxito de la actual gestión de gobierno provincial, lo que redundará en beneficio de todos.