La ciudad

Sospechan que un sindicato "recauda" más de un millón de pesos mensuales

Sería a través de prácticas extorsivas para permitir que más de dos mil puesteros puedan trabajar en espacios públicos.

Lunes 06 de Agosto de 2018

La Justicia y el Ejecutivo municipal sospechan que el Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara) recauda más de un millón de pesos mensuales en prácticas extorsivas para permitir que unos dos mil puesteros trabajen en espacios públicos de la ciudad. La estimación sobre el gremio que conduce el controvertido Beto Riba se basa en los 300 a 500 pesos diarios que exige a cerca de dos mil feriantes que hay en Rosario, sólo 600 debidamente habilitados.

En paralelo, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) dispuso una custodia policial permanente sobre las dos personas que ya fueron baleadas en sus domicilios y denunciaron que les exigían dinero para levantar un puesto en parques de Rosario.

Una de ellas, Claudia Fernández fue atacada en su vivienda de Biedma al 2200 y en su camioneta, además de haber sufrido el incendio del carrito de choripanes en el que trabaja en el parque Independencia.

Fernández advirtió que todo empezó "justo cuando en el sindicato se enteraron de que estábamos haciendo una agrupación paralela". Una hipótesis que abonaron por lo bajo desde la Intendencia y en la Fiscalía.

En el MPA ya están analizando 15 denuncias contra Riba, todas con las mismas características: exigencias violentas de pagar un canon fijo diario para permitirles levantar un puesto callejero ambulante en distintos espacios de la ciudad.

¿Con las horas contadas?

"Hay muchas pruebas contra el gremio, presumimos que si se actúa correctamente el líder de ese espacio (Beto Riba) debería tener las horas en libertad contadas", confiaron en los pasillos del municipio.

En las últimas horas, los investigadores cruzaron datos con la Intendencia. En ese marco se llegó a cuantificar la magnitud de las apretadas: se presume que el Sivara recauda más de un millón de pesos mensuales por extorsiones a feriantes y puesteros.

La cifra se basa en la exigencia del canon diario, de entre 300 y 500 pesos según la dimensión del puesto y la ubicación, y los dos mil feriantes que se calcula hay en la ciudad. Sólo 600 están en regla, de acuerdo a la normativa municipal vigente.

Riba negó enfáticamente llevar adelante este tipo de apretadas y extorsiones a otros colegas. Sólo admitió que recorre los puestos solicitando un aporte solidario para financiar el gremio y brindar a sus trabajadores cobertura y beneficios sociales.

Y replicó a las autoridades municipales, remarcando que los propios inspectores de Control Urbano son los que "cobran coimas" a los puesteros que no están en regla para dejarlos trabajar en esos espacios.

La propia intendenta Mónica Fein pidió a la Justicia que actúe e investigue las acusaciones formuladas contra el gremio oficial de la actividad ante la intensificación de la violencia. En simultáneo, la Fiscalía ya comenzó a analizar las imágenes de las videocámaras de las zonas donde se denunciaron extorsiones e intimidaciones. Y de muchos espacios públicos de la ciudad.

Para los investigadores, la hipótesis de que el controvertido Riba está detrás de los ataques violentos denunciados por las dos damnificadas, es por estas horas "verosímil", teniendo en cuenta el pasado del polémico dirigente gremial, los relatos que lo acusan y los primeros elementos recopilados en la causa.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario