Viernes 09 de Junio de 2023
“A todas aquellas personas que saben que en algún lugar de su corazón reside –como adormecido– el anhelo de ser padres, me animo a sugerirles lo que escuché decir a una famosa actriz, que se convirtió en madre adoptiva, en una entrevista: ‘Somos padres cuando llegamos a nuestra casa con nuestro hijo. Que el hecho de no vivir nueve meses de embarazo, no los prive de toda una vida de ser padres’. Y yo me atrevo a agregar: que el hecho de no estar en pareja tampoco sea motivo para privarse de toda una vida de ser madre o padre. Porque ser padres es maravilloso”.
Adriana Tucci no solo lo escribió como parte de su propia experiencia de maternidad, la que inició a partir de la adopción de sus tres hijos y que relata en "¡Son tres! Una historia de amor adoptivo", el libro que editó Autores de Argentina, que en abril pasado ya se presentó en Rosario y que este sábado se presentará en Funes.
La cita será a las 19.45, en Ponsatti Libros (Santa Fe 1758, local 8), donde la autora conversará sobre el trabajo acompañada de la psicóloga Jimena Sánchez.
La escritura de Tucci detalla el proceso interno que fue experimentando, así como los trámites formales de adopción, los miedos y dudas, las primeras vivencias como familia y el día a día de ese lazo de amor que construye junto a sus hijos desde hace ya una década.
Habla de una maternidad “no convencional” que nos viene a mostrar que cuando hay sueños y voluntad, los deseos tienen más chances de cumplirse, pero al mismo tiempo es se propone como un valor social que busca interpelar a la sociedad porque visibiliza una problemática más profunda: los niños grandes que se encuentran en instituciones, esperando por años ser declarados en condición de adoptabilidad.
“Por los niños que esperan ser adoptados. Por las personas que esperan ser padres. Por mis hijos y los hijos de los hijos de mis hijos, para que conozcan su historia, sus orígenes, como me gustaría hoy a mí saber la historia de cómo fue la llegada de mis bisabuelos desde Italia", señala Tucci sobre el deseo que la llevó a escritura y a poner en palabras su propia experiencia.