La ciudad

Sólo 7 presos que usan tobillera electrónica lograron fugarse

El sistema ya fue utilizado en 105 detenidos que purgan prisión domiciliaria. Excepto uno de los fugados, el resto fue recapturado

Domingo 04 de Febrero de 2018

A casi nueve meses de su implementación en la provincia, más de un centenar de detenidos fueron monitoreados con tobilleras electrónicas cuando accedieron a regímenes de prisión domiciliaria y sólo siete rompieron los dispositivos para fugarse. Excepto uno, todos fueron recapturados. Los buenos resultados de este sistema están generando que cada vez más jueces soliciten este tipo de chequeo para controlar a los reclusos que purgan condenas fuera de las cárceles. Y el mes próximo comenzarán a realizarse pruebas técnicas de un sistema que trabaja por GPS y que se perfila como el reemplazante de los botones de pánico que utilizan generalmente víctimas de violencia de género.

Así, la tecnología empieza a ganar cada vez más espacios, y los policías que antes cumplían esas funciones, están siendo derivados a los patrullajes de las calles.

El sistema de monitoreo de prisiones domiciliarias por tobilleras electrónicas comenzó a implementarse en la provincia en mayo del año pasado, luego de un convenio con el gobierno nacional que derivó en la llegada a suelo santafesino de 200 dispositivos.

Desde esos días, 105 reclusos pasaron por el programa de monitoreo electrónico. En la actualidad son 80 los que están siendo controlados de ese modo, 56 de ellos en Rosario.

Según evaluó el asistente técnico de la Subsecretaría de Tecnología y Planeamiento del Ministerio de Seguridad de Santa Fe, Armando Faraoni, los resultados "han sido muy positivos".

"El programa surgió en momentos en que era necesario volcar más policías a las calles. Antes de su implementación, la Justicia disponía prisiones domiciliarias y controles esporádicos para verificar su cumplimento. Esto implicaba afectar un móvil y personal para chequear que el recluso estuviera en su vivienda. Ahora, la tobillera nos permite hacer todo eso desde el centro de monitoreo y evitamos destinar policías a estas funciones", indicó Faraoni.

Las cifras oficiales respaldan la efectividad del sistema: desde mayo de 2017 hasta ayer, sólo siete reclusos rompieron el dispositivo y se fugaron mientras cumplían prisión domiciliaria; y excepto uno, todos fueron recapturados.

Entre los recapturados había un rosarino de 23 años al que le falta una pierna, pero igual se las ingenió para burlar el dispositivo y desaparecer de su vivienda hace una semana. Lo hallaron el miércoles pasado en la casa materna.

En detalle

La tobillera electrónica es un dispositivo de rastreo que, según explicó Faraoni, "se coloca en el tobillo porque la estructura anatómica del talón hace que sea muy complejo romperla para sacarla".

El especialista detalló que la misma "emite una radiofrecuencia a un receptor que, vía línea de telefonía celular, está conectado al centro de monitoreo".

Así, en ese centro de monitoreo se chequea todo lo que suceda con esa tobillera. "Pueden darse dos eventos, de alta o de baja incidencia, y ante cada uno de ellos hay un protocolo de actuación", detalló Faraoni.

En el caso de los de alta incidencia, el sistema emite una alarma si la tobillera se rompe o se aleja de la zona monitoreada. En el de bajo, el evento puede desatarse por un corte de energía. "De todos modos, la tobillera y su receptor tienen una batería que les permite seguir emitiendo frecuencia sin suministro eléctrico durante diez días", detalló el especialista.

Ante cada evento hay un protocolo de actuación que tiene previsto, si el caso lo amerita, el arribo de un patrullero en escasos minutos. Esa información también llega a Fiscalía y al juzgado interviniente, por lo que la Justicia se entera rápidamente en el caso de que un recluso viole la prisión domiciliaria.

Codiciadas

"La eficacia del sistema está generando que cada vez más jueces soliciten la colocación de una tobillera electrónica", apuntó Faraoni. Pero no todos los pedidos son aprobados.

Para que un detenido pueda acceder a este programa de chequeo, la solicitud debe aprobar dos informes, uno técnico y otro social (ver página 11).

Desde su implementación, la Justicia solicitó monitoreo electrónico por tobillera para 117 detenidos, nueve de esas solicitudes fueron rechazadas.

El avance tecnológico no se detiene y en marzo comenzarán las pruebas técnicas de tobilleras duales que permitirán monitorear vía GPS las restricciones de acercamiento que generalmente se imponen en casos de violencia de género.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario