La ciudad

Sol dejó de volar tras la cancelación de un polémico convenio con Aerolíneas

La empresa rosarina cerró y dejó en la calle a los 300 empleados que se desempeñaban en esta línea. Tenía un acuerdo con la línea de bandera por el que recibía un millón de pesos diarios.

Sábado 16 de Enero de 2016

La empresa Sol Líneas Aéreas cesó ayer sus actividades debido a la "rescisión" de un "acuerdo que mantenía con Aerolíneas Argentinas", el cual le aseguraba a la compañía local un millón de pesos diarios. La determinación tomó de sorpresa a una gran cantidad de pasajeros que por la mañana se acercaron a las estaciones aéreas para trasladarse a distintos destinos. Además, generó un estado de tremenda inquietud, preocupación y angustia en los 300 empleados que se desempeñaban en esta línea y se quedaron sin trabajo.

Esta situación fue calificada como "lamentable" por el gobernador santafesino Miguel Lifschitz, y además promovió duros cruces entre Guillermo Dietrich, ministro de Transporte de la Nación, y Mariano Recalde, el ex titular de Aerolíneas Argentinas, quien fue el responsable del convenio que se prestaba.

"Sol Líneas Aéreas SA, empresa de accionistas privados argentinos y españoles, anuncia que a partir del día viernes 15 de enero del corriente año cesará sus actividades", explicó brevemente la empresa privada a través de un comunicado.

Y argumentó que "la decisión se generó por la rescisión del acuerdo de cooperación que fuera firmado con Aerolíneas Argentinas, lo que ha dejado a la empresa en una situación de inviabilidad económica que hace imposible su operatoria".

El gobierno nacional, a través de la nueva presidenta de la empresa de bandera, Isela Costantini, decidió anular el convenio con Sol Líneas Aéreas porque era la línea de bandera la que mantenía y solventaba el funcionamiento de la empresa rosarina, perteneciente mayoritariamente al Grupo Transatlántica. Por eso, a última hora del jueves la compañía canceló sus vuelos y ya ayer por la mañana trascendió el anuncio de "cese de actividades".

Con este panorama, la bronca se apoderó de los pasajeros que tenían planeado abordar sus vuelos. No hubo demasiadas explicaciones por parte de la empresa sobre si serían reubicados en vuelos de otras empresas, o si les devolverían el monto de los tickets ya abonados. Desde Rosario había vuelos programados hacia Neuquén, Córdoba, Comodoro Rivadavia, Río Grande, Mar del Plata y Punta del Este.

Ultimamente, Sol funcionaba a través de un convenio de prestaciones de vuelos regionales con Aerolíneas Argentinas, por los que recibía alrededor de un millón de pesos diarios. Ese contrato fue firmado en su momento por el director financiero de Aerolíneas, Luis Pablo Ceriani, y con la aprobación del entonces titular, Mariano Recalde.

Sol tiene aproximadamente 300 empleados, 50 de ellos son pilotos, y cuenta en su flota con cuatro aviones Saab 340 de 35 asientos, que para poder conseguir ecuaciones más rentables estaban comenzando a ser reemplazados por los canadienses CRJ, de 50 asientos.

La compañía Sol fue fundada en 2005 por la familia Angeli, propietaria del Grupo Transatlántica, con agencias de viajes y una empresa de ómnibus, y comenzó a operar en agosto de 2006, a partir de acuerdos y subsidios con el gobierno de Santa Fe, en ese entonces a cargo de Jorge Obeid, que siguieron en la era del Frente Progresista.

Para enfrentar sus severas dificultades, desde 2012 estableció un sistema de código compartido con Aerolíneas Argentinas. En 2014 logró el convenio mediante el cual Sol volaba algunas rutas, con sus máquinas, para la empresa de bandera.

Dentro de un proceso de reestructuración, los dueños de Sol vendieron el 49 por ciento de las acciones a la aerolínea española Air Nostrum, asociada con Iberia, que ingresó a la empresa entregando sus jets CRJ 200 de 50 asientos. Esa renovación estaba estimada en una etapa de 10 meses, lapso que se estaba cursando, hasta que llegó la rescisión del acuerdo con Aerolíneas.

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