Sábado 18 de Septiembre de 2021
Dos amigas se ajustan los cascos al costado del bowl de cemento del Parque Sclabrini Ortíz. Sonríen ansiosas. Hace varios días que llueve y no pudieron salir a practicar con sus Skates. Para ellas y muchos rosarinos más, el skateboarding es su comunidad, su estilo de vida, y el bowl íntegramente graffitado es su lugar en el mundo.
Durante Julio de este año, esta modalidad de skateboarding tuvo su debut Olímpico en Tokio 2020. Y en la esquina de 27 de Febrero y Maipú, donde todas las tardes se encuentra un grupo de jóvenes para desafiar las leyes de la gravedad, todavía se escuchan anécdotas sobre el japonés Horigome Yuto logrando la medalla de oro de street masculino, a solo unos kilómetros de donde aprendió a patinar.
Lautaro coloca la patineta de manera vertical sobre la rampa, respira hondo, cierra los ojos y se deja fluir sobre el cemento que hace mucho tiempo dejó de ser gris. Hay infinitas maneras de sentirse libre, y volar sobre ruedas definitivamente es una de ellas.