La ciudad

Sin poder encontrar inversores, Sol anunció su cierre definitivo

Crisis terminal. Ayer comenzó a enviar los telegramas de despido, pero el personal los rechazó. Se aguarda una reunión clave para saber si será reubicado.

Jueves 31 de Marzo de 2016

El personal de Sol Líneas Aéreas esperará hasta el próximo miércoles para saber si podrá ser reubicado en otras tareas. Eso fue lo que se anunció ayer luego de las reuniones mantenidas con la empresa y el Ministerio de Trabajo de la Nación en el mismo día que la firma de capitales rosarinos diera a conocer su decisión de terminar la relación laboral con los 190 empleados y poner fin a la operatoria empresarial.
      En efecto, el personal comenzó  a recibir los telegramas de despido mientras la firma indicó en un comunicado que “debió proceder al cese de sus operaciones debido a la falta de viabilidad”.
    Además, se confirmó que no hay inversores interesados en comprar la empresa.
     Por su parte, los sindicatos aeronáuticos rechazaron de plano tanto la validez de los despidos como el requerimiento empresario de pagar el 50 por ciento de las indemnizaciones. Sin embargo, lograron el compromiso de la firma de abonar los sueldos de marzo dentro del plazo legal que corresponde.
    El delegado de los pilotos de la compañía, Alberto Williams, confirmó a La Capital que el miércoles se desarrollará el nuevo encuentro con todos los actores en este conflicto, fundamentalmente “para saber qué va a ocurrir con el personal”.
     Por otro lado, manifestó que la empresa anunció que las indemnizaciones comenzarían a abonarse “cuando pueda resolverse la venta de los activos”. Por eso, “se rechazaron los telegramas”. El referente de los pilotos agregó que la firma quiere presentarse como “una compañía en crisis económica, y para eso hay mostrar balances y otros documentos, algo que no ha hecho”. Si bien se habló de la posibilidad de que el personal de otras empresas comience con la realización de medidas de fuerza en solidaridad,  eso aún no fue confirmado.
     “Lo que esperamos por el momento es que el Estado nos diga qué va a hacer con nosotros”, insistió Williams ante este diario.
     Luego de múltiples intentos por reactivar el negocio y mantener las fuentes de trabajo, la firma finalmente cerró sus puertas.
    A través de un escrito dio a conocer el cese de operaciones y aseguró que los 190 empleados que componían la plantilla de la empresa “recibirán la compensación que corresponda”.
     Los desembarcos de nuevas compañías a la región (Lan Perú y Copa) y al país con el arribo de Avianca, mediante la compra de MacAir — propiedad de Franco Macri, padre del presidente de la Nación—, habrían desactivado definitivamente el interés por la empresa rosarina.
      
Intento. En noviembre de 2014 se realizó el primer intento de adecuar la estructura al nivel de ingresos y capacidad productiva que tenía la empresa, pero la medida fue revertida por indicación de las autoridades nacionales de ese momento.
     En diciembre de 2015, la cancelación del “acuerdo de cooperación” que mantenía con Aerolíneas Argentinas, por el que  la línea de bandera complementaba sus vuelos con las rutas operadas por Sol, provocó la salida de su socio español Air Nostrum y el retiro de los aviones, “tornando insostenible la actividad de la empresa, que no tuvo otra alternativa que cesar sus operaciones”, se dijo.
     
Amenaza. A la espera de lo que pueda ocurrir el miércoles, “con los tiempos ya agotados y de no tener una respuesta favorable a la continuidad laboral, el movimiento aeronáutico dará una vez más una contundente muestra de la fuerza y unidad que lo caracteriza”, dijo Juan Pablo Brey, secretario de prensa de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT).

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