Jueves 02 de Julio de 2020
"Entiendo la posición de Santa Fe, pero las soluciones individuales no van a conducir a nada", se quejó Javier Sualdea, director médico del Hospital Emilio Ruffa de la ciudad de San Pedro. El centro de salud de la localidad del norte de la provincia de Buenos Aires es uno de los afectados por la decisión del Ministerio de Salud santafesino de limitar el trabajo de los médicos de esta provincia en zonas de circulación de Covid-19. Según advirtió, en las últimas dos semanas unos 20 profesionales dejaron de cubrir áreas fundamentales, como las guardias generales y de terapia intensiva, y los servicios de traumatología, cirugía, oncología y tocoginecología. La medida, advirtió, puede afectar la atención de los pacientes de varios municipios del norte de la provincia de Buenos Aires.
En las últimas tres semanas, unos 20 médicos que viven en Rosario y también trabajan en centros de salud provinciales le comunicaron a Sualdea la imposibilidad de seguir trabajando fuera del territorio santafesino. "La primera fue una médica de guardia, pero después se fueron sumando otros. Este es un problema muy serio, porque va a empezar a afectar la atención de los pacientes", advirtió el funcionario.
San Pedro es una localidad del norte de la provincia de Buenos Aires, distante unos 150 kilómetros de Rosario. El departamento tiene unos 65 mil habitantes, de los cuales alrededor de 50 mil viven en el área urbana. El hospital Emilio Ruffa es el mayor prestador de salud de la zona y tiene bajo su jurisdicción una serie de centros de salud y hospitales rurales. La mayoría de los médicos que cubren las guardias generales o las de terapia intensiva, remarcó Sualdea, son rosarinos.
La decisión del Ministerio de Salud santafesino de limitar los traslados de profesionales que trabajen en hospitales o clínicas fuera de la provincia como una forma de controlar la circulación del Covid-19 se hizo pública ayer, después de que un grupo de médicos cuestionaran la decisión.
Los sindicatos que nuclean a los profesionales están reclamando una compensación para que la medida no afecte la economía del personal de salud.
San Pedro ganó la atención de los medios de prensa esta semana cuando se hizo público que las autoridades sanitarias tuvieron que aislar a unas 200 personas después de que se confirmara el contagio de coronavirus de un pastor evangélico muy popular en la zona, quien habría organizado encuentros pese a que estaba prohibido.
61 casos
Sualdea remarcó que desde el inicio de la pandemia tuvieron 61 casos confirmados de la infección y ningún fallecido. No registran contagios entre los profesionales de la salud. "Somos muy rigurosos con los protocolos. A cada persona que entra al hospital se le toma la temperatura, la circulación dentro del edificio está bien ordenada y para la atención de los pacientes se les provee a los médicos de todos los elementos de seguridad, de acuerdo a los procedimientos que correspondan", apuntó.
Por eso, cuestionó la decisión del gobierno santafesino de limitar los traslados de los profesionales. "Es una decisión individualista que no va a conducir a nada", juzgó y apuntó que las consecuencias no sólo se sienten en el hospital público de San Pedro sino también en las dos clínicas privadas que existen en la ciudad. "A sus directores también les cuesta un montón cubrir las guardias generales y de terapia, porque hay menos gente para ocupar esos lugares", destacó y puso en evidencia un hecho que sin dudas perjudica las condiciones de trabajo.