La ciudad

"Si evaluaran su calidad educativa, Medicina tendría que ser cerrada"

Duras críticas de consejeros docentes opositores a la gestión del actual decano, Carlos Crisci. El Consejo Superior de la UNR trata hoy la polémica generada tras un bochazo masivo.

Martes 20 de Mayo de 2008

Seis consejeros docentes opositores al decano de Medicina, Carlos Crisci, advirtieron que si la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau) examinara la calidad educativa "la facultad debería cerrarse". El diagnóstico de los profesores se inscribe en el conflicto suscitado luego de que Crisci determinara que 180 alumnos que habían reprobado un examen escrito podían acceder igualmente al oral. Precisamente esta polémica (ver aparte) será tratada hoy por el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Rosario.

Según los profesores, la violación de la libertad de cátedra es moneda corriente en Medicina: se reemplazan materiales de estudio, se modifican las correlatividades entre materias (de modo que "se puede cursar de primero a tercer año sin rendir ninguna asignatura", señalan) o se nombran adjuntos "a dedo" sin concurso.

La reciente modificación del estatuto de la facultad es una muestra: permitió implementar un nuevo organigrama creando la Secretaría General a cargo de un ex alumno que no llegó a graduarse, Marcelo Petrich. "Está por encima del secretario académico, Héctor Berra", denunciaron los docentes.

En este marco, la facultad deberá superar una nueva auditoría de la Coneau. Y más allá de la opinión de estos docentes, desde el decanato se muestran convencidos de que se renovará la acreditación (ver aparte).

Un frágil equilibrio. Las disputas dentro de Medicina no son nuevas. Es más, la llegada de Crisci al decanato estuvo signada por ellas. El médico asumió después de que se frustraran cuatro asambleas por incidentes y hechos de violencia. Desde entonces, la política interna está al rojo vivo.

Para la titular de la cátedra de biología, Stella Martínez, en la facultad "se vive una tragedia educativa, con un estilo autoritario que consiste en decidir sobre tablas asuntos extremadamente importantes usando la mayoría automática del oficialismo".

Cuestionamientos. La designación de profesores también es criticada. Martínez recordó el caso de fisiología, donde "hay un expediente que la docente Ruth Agüero elevó al decano en desacuerdo por nombrar a un adjunto en forma irregular".

La eliminación del sistema de correlatividades es otro de los temas que preocupa. "Ahora se puede cursar de primero a tercero sin rendir ninguna materia", sostuvo el consejero docente Fernando Blödorn y advirtió que esta determinación atentó de lleno contra los criterios del plan de estudios.

Contenidos mínimos. Según entienden los profesores, todo apunta a "reducir los contenidos" de la carrera. Y un ejemplo de esto es lo que sucede con los ingresantes. Hasta 2007 los aspirantes a Medicina debían superar la Instancia de Confrontación Vocacional (ICV) tras un cursado de química, biología y anatomía. Ahora rige el Módulo de Integración Universitaria (MIU) donde se imparten "conocimientos más sociales y generales del saber médico".

Así se reemplazó el Cuaderno del Alumno elaborado por los docentes de la ICV por la Guía de Aprendizaje, "un cuaderno de apenas 9 carillas que omite el listado de los contenidos que los alumnos deben abordar y dónde conseguir la bibliografía", indicó Martínez.

Peligro latente. La advertencia de los profesores en relación al futuro de Medicina es quizás lo más alarmante del planteo. "En 2005 la facultad fue evaluada por la Coneau (la resolución tiene una vigencia de tres años) y la mayoría de los objetivos estaban cumplidos. Pero resulta increíble lo que se ha destruido en un año. A menos que haya algún entendimiento político, esta facultad no debería acreditar hoy en día", sostuvo Martínez, para continuar con su diagnóstico poco alentador: "Si se destruyen los puntos centrales de la realidad educativa los alumnos de hoy no van a estar en condiciones de ejercer la profesión. Si los que organizan el dictado de clases son los estudiantes y los profesores pierden el derecho estatutario de dictar sus asignaturas será difícil".

Por su parte, el consejero directivo Carlos Capitaine Funes le dio una vuelta de tuerca político-partidaria a la situación en Medicina. "Existe una actitud de disminución de los valores académicos que no interesa, sino sólo el facilismo", sentenció para finalizar: "Los docentes que hicieron la coalición con el Alde quedaron prisioneros. Son rehenes de algo que deriva en este desastre, donde no se respetan normas ni leyes".

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