La ciudad

Seis meses de prisión para una mujer por tener animales hacinados para la venta

La condena de junio de 2015 fue ratificada por la Cámara de Apelaciones. Una veintena de perros y gatos vivían en cautiverio y enfermos. No tenían agua ni comida suficientes. 

Domingo 17 de Abril de 2016

Sin agua ni alimento. Hacinados en pequeñas jaulas para pájaros, en habitaciones sin ventanas ni ventilación. Desnutridos, anémicos, deprimidos y con infecciones contagiosas, parasitosis, micosis generalizada y en riesgo de muerte. En esas condiciones, en la parte trasera de una vivienda de Valparaíso 1170, vivían 16 perros y 7 gatos; y así quedó constatado en un allanamiento ordenado por la Justicia. Ahora la Cámara de Apelaciones Penal de Rosario confirmó "íntegramente" la sentencia del Juzgado Correccional Nº 3 de junio pasado que condena a la dueña de la casa, Ana María Wehrli, a la pena de seis meses de prisión en suspenso por "malos tratos y actos de crueldad con los animales", delitos previstos en la ley Sarmiento.

La causa se inició con la denuncia radicada por la presidenta de la Asociación Civil Protectora Rosario, Verónica López Nordio, que se presentó en la justicia a partir del relato de dos jóvenes que habían adquirido en esa vivienda un cachorro de 35 días que presentaba un cuadro infecto-contagioso, y que plantearon las condiciones "de cautiverio" en que allí estaban alojados los animales.

Al planteo se sumaron los testimonios de vecinos que no sólo dijeron que en la puerta de la casa se vieron carteles que anunciaban la "venta" de los animales, sino además testimonios de una mujer que dijo haber comprado un salchicha que murió a los pocos días por un virus preexistente, e incluso de vecinos que aseguraron haber visto "cachorros de perros salchichas muertos en un contenedor".

Cautiverio y muerte. Fue a partir de esos relatos y testimonios presentados por la Fiscalía que se ordenó el allanamiento a la vivienda, y el escenario encontrado fue macabro.

Los perros y los gatos no tenían agua ni comida suficiente, estaban encerrados y hacinados en jaulas pequeñas para pájaros que se amontonaban en una habitación trasera de la vivienda, sin ventanas ni ventilación, y produciendo un olor nauseabundo.

Médicos veterinarios constataron además que en las jaulas se mezclaban animales sanos con animales que padecían infecciones contagiosas, en estado de desnutrición, con parasitosis y micosis generalizadas, con deshidratación grave, debilidad, anemia, depresión y diarrea permanente.

Los especialistas remarcaron "la necesidad de tratamiento e internación, además de evidente falta de atención médica veterinaria apropiada". Y tal fue así que si bien la mayoría de los animales rescatados pudo sobrevivir y ser entregados en adopción, algunos de ellos murieron tiempo después.

Sentencia. Si bien el fallo de primera instancia es de junio pasado, la defensa apeló la medida argumentando la "avanzada edad" de la dueña de casa, planteando que los animales sólo estaban en la vivienda "de tránsito" y no a la venta, y cuestionando el procedimiento realizado por la policía y agentes de la GUM.

La Fiscalía no sólo sostuvo la "legalidad" del allanamiento, sino que además recordó la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, que sostiene que no sólo tienen derecho a la existencia, sino también a atención, cuidados y protección del hombre".

Con eso, semanas atrás, la Cámara de Apelaciones ratificó "íntegramente" el fallo y condenó a la mujer, que además deberá permanecer por dos años en la jurisdicción del Tribunal sin poder ausentarse sin autorización previa.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario