La ciudad

"Se confirmó que la sangre de la botella era mía, es un avance"

Daiana, la víctima que recibió el proyectil y estuvo seis meses sin caminar, se ilusiona con el esclarecimiento de la causa tras el ADN positivo.

Jueves 26 de Abril de 2018

"Se confirmó que la sangre que había en la botella era mía. Es un avance, me da algo de esperanza de poder encontrar al responsable de todo lo que me pasó". De esta forma, Daiana, la joven que en octubre de 2016 recibió un botellazo en la cabeza en la puerta del bar La Chamuyera, de Corrientes al 1300, contó a LaCapital sus sensaciones tras conocerse el ADN positivo sobre una prueba clave que ahora se suma al expediente.

Daiana precisó que "hasta ahora la botella no se había incorporado al expediente porque la policía no había resguardado la prueba y pasó por muchas manos".

A fines del año pasado le hicieron un examen de ADN, donde cotejaron su sangre con la que había en la botella. Días atrás se enteró que el resultado fue positivo.

"Fue una buena noticia, aunque tampoco es para que me ilusione demasiado. Los asuntos legales los he dejado en manos de mis abogados porque la verdad es que me hace mal recordar todo lo que pasó", agregó.

Daiana comentó que a partir de ahora "seguramente se encargarán otros estudios" para seguir avanzando en la investigación. Trascendió que se hará un trabajo de campo encargado a la Facultad de Ingeniería, al Conicet y a la Policía de Investigaciones (PDI) para determinar la altura y el ángulo desde donde arrojaron la botella.

"Ojalá algún día se sepa quién y por qué arrojó la botella. No pierdo las esperanzas de que eso pase, aunque es difícil que ocurra después de tanto tiempo", sumó.

La vida de Daiana cambió para siempre la madrugada del 27 de octubre de 2016. Esa noche estaba en la puerta del espacio cultural, ya demolido y con un edificio en plena construcción, cuando recibió el fortísimo impacto.

Producto del golpe fue derivada de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Llegó con el cráneo fracturado y hundimiento de los parietales. La operaron y estuvo internada una semana en terapia intensiva.

Durante seis meses vivió en el Instituto de Lucha Antipoliomelítica y Rehabilitación del Lisiado (Ilar) El golpe le había sacado la movilidad en las piernas y el brazo derecho.

"Esa madrugada me cambió la vida, estuve seis meses sin poder caminar, todavía uso bastones. Sigo yendo a rehabilitación, pero por suerte pude volver a gran parte de mis actividades", apuntó.

Daiana volvió a cursar sus estudios en la carrera de Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de Rosario y recuperó gran parte de la rutina que tenía antes del botellazo.

Desde la Fiscalía informaron que solicitaron a Daiana y su familia que se constituyan como querellantes. De concretarse, les permitirá acceder a todas las pruebas y demandar civilmente al consorcio del edificio desde donde alguien tiró la botella.

"A mí me cambió muchísimo la vida, perdí muchas cosas y eso no te las devuelve nadie. Ojalá que no quede impune. Perdí un viaje que estaba planeando, mi vieja perdió el laburo, mi hermano una beca de estudio y su trabajo en Estados Unidos, y se volvió una amiga de Francia, que estaba trabajando allá, por la gravedad con la que empezó todo", sumó.

Además de las secuelas físicas, aún sufre las secuelas psicológicas, como pesadillas y miedo a circular por la calle.

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