La ciudad

Salud Pública enciende luces de alerta ante la inestabilidad económica y los aumentos

El titular del área, Leonardo Caruana, dijo que la inflación está impactando en el alza de los remedios, y el dólar en el costo de los insumos.

Sábado 01 de Septiembre de 2018

La inflación, la escalada del dólar y la incertidumbre en materia económica "preocupa" y enciende las luces de alerta en el sistema de salud pública rosarino. Es que la inflación impacta directamente sobre los medicamentos y el precio de la moneda norteamericana sobre gran parte de los insumos, fundamentalmente los descartables; dos hechos a los que se suma el incremento constante de nuevos pacientes a la red pública de salud y un contexto social que incrementa las chances de enfermarse.

"Hay que priorizar lo que no se puede dejar de asistir", dejó en claro el secretario de Salud de la Municipalidad, Leonardo Caruana, y subrayó "la responsabilidad indelegable que tiene el Estado nacional sobre algunas prestaciones y medicamentos de alto costo, y sobre los que no hay certidumbre".

Además de reclamar al gobierno nacional que se abra al diálogo, se posicionó sin medias tintas al decir que "recortar en educación y salud, no es bueno".

Si bien dentro del sistema hay áreas más sensibles, como quedó planteado en las últimas horas desde los servicios de diálisis que denunciaron una coyuntura "dramática", el responsable de la red de salud pública de la ciudad admitió "la preocupación" que existe y sobre la que vienen alertando desde hace ya varios meses.

Sólo entre el último trimestre de 2017 y el primero de 2018 más de 10 mil personas que antes tenían cobertura médica privada ingresaron al sistema de salud pública por haber perdido su fuente de trabajo, y un número similar lo hicieron por el reacomodamiento de las economías familiares y el alza de las tarifas de las prepagas, que para muchos se tornaron impagables.

"Ese aumento de la población en la red de salud la veníamos viendo", insistió Caruana, que señaló que ese proceso que se inició a fines del año pasado, se sostuvo a lo largo de los últimos meses. A lo que suma el aumento de las chances de enfermarse en tiempos de crisis.

"Las enfermedades no sólo son biológicas, sino que están determinadas socialmente —explicó—; por lo que la inestabilidad económica y la incertidumbre laboral que atraviesan muchas familias, generan más posibilidades de enfermarse y de consumir psicofármacos", advirtió.

A esa recarga sobre la red local, se suma la inflación y el incremento del dólar, que recaen específicamente sobre medicamentos e insumos médicos.

En alza

"Los medicamentos nacionales suben por la inflación y todos los descartables, productos bioquímicos y medicación de alto costo, por el valor del dólar", indicó el funcionario y dimensionó la preocupación que tienen la ciudad al decir que "el presupuesto fue proyectado con una inflación del 16 por ciento, un número que ya se consumió en julio pasado, y vamos a un valor esperable del 30 por ciento".

Para seguir graficando el impacto, detalló que el presupuesto de la Secretaría de Salud sólo en medicamentos es de 235 millones de pesos al 31 de agosto, y otros 105 millones de pesos están previstos en materiales descartables.

Otro ejemplo es la compra de un resonador: una inversión que ronda los 1,4 millones de dólares y para lo cual la Municipalidad ya había iniciado un proceso de licitación con un dólar que rozaba los 30 pesos y que esta semana superó los 40.

Así como en el área de diálisis la deuda de Nación pone en jaque la vida de 1.500 pacientes de todo el país, el titular de Salud local remarcó "la falta de previsión por parte de la Nación de las prácticas de alta complejidad y que son su responsabilidad", y eso incluye "servicios como la diálisis, pero también el transporte para discapacitados, muchos medicamentos de alto costo para enfermedades específicas, prótesis y otros gastos que repercuten en las arcas de la provincia y el municipio".

Es que si bien Caruana recalcó que "la historia de la ciudad y la provincia en materia de salud, y la existencia de dos laboratorios de producción pública permiten sostener y atenuar la crisis", admitió que "habrá que priorizar lo que no se puede dejar de asistir, y ralentizar obras e inversiones".

El funcionario dejó en claro su posición sobre los ajustes que se están llevando adelante para alcanzar las metas fiscales exigidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y subrayó que "recortar en educación y salud no son buenas medidas".

Además, reclamó a la Nación, y específicamente al Ministerio de Salud, "una convocatoria amplia y abierta al diálogo, que incluya a todas las provincias, para poder tener claridad y evitar la situación de falta de respuestas e incertidumbre en la que estamos inmersos".

"El Estado nacional tiene una responsabilidad

indelegable sobre

algunas prestaciones y remedios de alto costo"

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