Jueves 16 de Septiembre de 2010
Si bien existe en otros países (conocido como manjar, cajeta, arequipe y más), en ningún otro el dulce de leche logra un nivel de pasión como en el nuestro: en tostadas, en alfajores, como relleno de chocolates, medialunas, churros y bolas de fraile, como pareja del flan y en las tortas cumpleañeras. En los bodegones y en los restaurantes de Puerto Madero. Un dulce democrático, de bajo precio, belleza incuestionable y que de algún modo, nos recuerda a nuestra infancia. Por excelencia, el ícono de los dulces argentinos. Luego de probar más de 50 marcas existentes en el mercado, llegamos a un veredicto.
Chimbote
Tan sólo decir Chimbote en voz alta y más de uno sentirá escalofrío. Esta es la
marca premium histórica de la Argentina; de cuando la palabra premium ni siquiera existía en el
país. Chimbote siempre fue "lo más". Es muy blando, y de color más claro que casi todo el resto. Su
mayor logro, y desconocemos cómo lo hace, es que no empalaga. Cuesta 20 pesos el pote, el doble que
el resto de los dulces premium, pero bien lo vale.
San Isidro Labrador
Esta marca es propiedad de la misma gente de la cadena de heladerías
Munchi’s, y está elaborado con leche de vacas Jersey, lo mismo que todos sus helados. De
color oscuro, denso, pesado y muy cremoso, es ideal para comer a cucharadas (eso es lo que hacen
sus verdaderos fanáticos). Acompañando un flan casero, nos cuesta imaginar una opción mejor. Un
gran dulce de leche, poco conocido aun por el gran público.
Havanna
La gran marca marplatense se valió de sus puntos de venta para posicionar esta
maravilla. Súper denso, casi 100% opaco, duro, poco elástico y untuoso. Empalaga pronto, pero a
pesar de esto, gusta muchísimo. Suena contradictorio, ¿no? Para que lo comprendan mejor, imaginen
una Vauquita semi líquida. Distinto y valioso. Para comer sólo, con cuchara sopera.
La Salamandra
Lamentablemente todavía tiene poca presencia en las góndolas, porque la mayoría de
la producción se exporta. A la vista se muestra algo opaco, muy blando y cremoso. Esa opacidad se
debe tal vez a cierta presencia apenas arenosa del azúcar, pero sin molestar. Dan ganas de comerlo
cucharada tras cucharada. De lo mejorcito que se puede encontrar. Cuesta 11 pesos el pote de 450
gramos.
La Serenísima Estilo Colonial
No hace falta presentar a esta gigantesca marca, jugador number one del mercado
lechero argentino. Su versión "colonial" es contundente, de textura muy brillosa y cierta
elasticidad que no exagera ni empalaga. Ideal para untar en pan de campo). La Serenísima Estilo
Actual es otro de la misma línea, pero no le llega ni a los talones, pues es más blando y menos
elástico.
Campo Quijano
Una perla que proviene de Salta, una de las provincias gastronómicamente más interesantes de
nuestro país. Nació para convertirse en la competencia del Chimbote, tanto que su estilo es
similar, aunque es menos untuoso. Es rico, suave, y tiene uno de los mejores packagings. Sólo para
gourmets golosos. Para encontrarlo hay que buscar bastante.
Sancor Receta Original
La textura es maravillosa y el sabor, contundente. Un dulce que intenta ser bien
"old fashioned", para lo cual no le vendría mal algo más de rusticidad. Lo recomendamos para
rellenar una medialuna con abundante azúcar impalpable. Es notáblemente superior al Sancor clásico,
que tiene un color más claro, consistencia media y resulta poco apropiado para comer a cucharadas
porque empalaga en exceso.
San Ignacio
Marca no tan grande, que en dulce de leches en un caso de estudio, por su gran
éxito. Gran variedad de estilos, y una percepción simbólica por parte de los consumidores por
arriba de su nivel de precios. La versión estándar se muestra semejante al "Actual" de La
Serenísima. Cremoso, blando, con un color más claro, y menor densidad. Suave, rico y simple. San
Ignacio acierta con éste dulce, pero no podemos decir lo mismo de sus variedades "con chocolate" y
"con banana", que se parece más -este último- a una Banita Dolca que a un dulce de leche bien
argentino.
iLoLay
Gran jugador de la industria, con una amplia gama de productos en el sector lácteo donde
también se destaca con sus quesos. Su dulce de leche es impecable, de estilo moderno, cremoso y de
elasticidad media, lo cual evita el típico efecto empalagoso. Muy bien elaborado. Para fanáticos
que no lo cambian por nada.Gran relación precio / calidad. Dentro de los de precio intermedio, es
por lejos el mejor.
Milkaut
Buen producto, packaging estándar, y nombre que hace no muy sutil juego con la conocida marca
de chocolates (Milka). Textura cremosa (si bien con trazas de azúcar), con color oscuro que
presagia sabores intensos. Cumple, con una contundencia dulzona importante. Para familias numerosas
con chicos golosos.