La ciudad

Sadop denunció que cerró un Instituto y echó a 50 docentes

Se debe al cierre del Instituto Superior de Hotelería y Restaurateur, que deja de funcionar por que lo desalojan de las instalaciones que ocupaba.

Lunes 13 de Noviembre de 2017

El Sindicato de Docentes Privados (Sadop) denunció que el Instituto Superior de Hotelería y Restaurateur de Rosario (ISHYR) cerró sus puertas y dejó cesantes a cincuenta docentes de la ciudad, al tiempo que advierte sobre graves irregularidades y diferentes deudas que alcanza los ocho millones de pesos.

El Instituto Superior de Hotelería y Restaurateur dejó a cincuenta docentes en la calle luego de que el inmueble donde funcionaba el establecimiento fuera desalojado por falta de pago en el alquiler. El Instituto mantenía, además, deudas salariales (les debe los meses de agosto y septiembre), de ART, Jubilaciones y obra social con los docentes por montos superiores a los ocho millones de pesos.

El desalojo fue el corolario de una sucesión de irregularidades que se venían dando en los últimos tiempos y que los docentes denunciaron en el Sadop Rosario, gremio que los representa. "Los primeros reclamos de los docentes llegaron ante la falta de pago de los sueldos de agosto y septiembre", indicaron desde el Sadop. "Pero en medio de los reclamos y las intimaciones legales para regularizar la situación de los trabajadores docentes, el Ministerio de Educación nos notifica que el propietario, Mauricio Plano, anunció en la cartera el cierre del instituto a fines de este año", indicaron desde el gremio.

Sin embargo, la deuda de casi un millón de pesos en concepto de alquiler del inmueble ubicado en Bv. Oroño y Tucumán, provocó el desalojo y cierre del instituto de manera adelantada.
"Desde que llega la denuncia al Sadop y ante la notificación que realizamos desde el sindicato a los ministerios de Trabajo y Educación de lo que sucedía, y ante la retención de crédito laboral de los docentes por no percibir salarios, el propietario, Mauricio Plano, procede al cierre del instituto, dejando a cincuenta docentes en la calle y deudas millonarias".

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El cartel de se alquila es por demás de elocuente en el edificio del Instituto. <br>
El cartel de se alquila es por demás de elocuente en el edificio del Instituto.
Al mismo tiempo, los docentes señalaron que había, además, otro tipo de irregularidades que tenían que ver con cuestiones edilicias.

"Ante el reclamo de los docentes se procedió a una intimación legal para el pago de los haberes atrasados y la actualización de los mismos, ya que se pagaban según escalas de 2015. Paralelamente se procedió, junto al Ministerio de Trabajo, a realizar una inspección de condiciones y medio ambiente de Trabajo", explicaron desde el Sadop. Allí se pudo comprobar el hundimiento de pisos, falta de gas, conexión clandestina a la red eléctrica, entre otros puntos, que obligaron a la suspensión de más de la mitad de las aulas.
"Ante el reclamo de los docentes se procedió a una intimación legal para el pago de los haberes atrasados y la actualización de los mismos, ya que se pagaban según escalas de 2015. Paralelamente se procedió, junto al Ministerio de Trabajo, a realizar una inspección de condiciones y medio ambiente de Trabajo", explicaron desde el Sadop. Allí se pudo comprobar el hundimiento de pisos, falta de gas, conexión clandestina a la red eléctrica, entre otros puntos, que obligaron a la suspensión de más de la mitad de las aulas.
La respuesta de Plano fue que la situación iba a solucionarse, pero nada de eso sucedió. Los sueldos adeudados no se pagaron, ni se regularizó la deuda en la ART, ni en la obra social, ni los aportes jubilatorios y el edificio continuó en condiciones precarias. En ese contexto, el gremio y los docentes fueron comunicados por autoridades del Ministerio que Mauricio Plano había presentado en la cartera la notificación del cierre del establecimiento a fines de este año.

Al producirse el cierre del instituto por desalojo, y no emitirse telegramas de despidos a los docentes, desde el Sadop adelantaron que procederán a tomar todas las medidas legales que corresponden al caso. "Este tipo de caso nos alerta a mirar con atención el manejo de algunas instituciones educativas privadas. El caso del ISHYR es una muestra de una actitud indolente, en la que no hubo voluntad de solucionar el conflicto, dejando a los alumnos y alumnas sin cursado y a los docentes sin su fuente de trabajo", apuntaron desde el gremio.


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