Rosario se sumó al pedido de justicia por el crimen de Fernando Báez Sosa
La convocatoria fue en el Monumento a la Bandera y marcharon hasta plaza San Martín, donde hicieron un santuario de velas.

Martes 18 de Febrero de 2020

Rosario se sumó a la marcha en reclamo de justicia por el crimen de Fernándo Báez Sosa, el chico asesinado hace un mes en el balneario bonaerense de Villa Gesell a manos de un grupo de rugbiers.

En sintonía con las marchas y homenajes que se realizaron hoy en distintas ciudades del país, con epicentro frente al Congreso de la Nación, en Rosario la concentración fue en el Monumento Nacional a la Bandera, donde acudieron con velas con la idea de permanecer hasta la noche. Los manifestantes se concentraron a las 18 y una hora más tarde marcharon por Córdoba hasta plaza San Martín, donde erigieron un improvisado santuario con velas y carteles en la cerca de la estatua central.

Gran cantidad de gente se acercó al Monumento con flores, velas, carteles escritos a mano e incluso remeras con la cara de Fernando. El conmovedor silencio de los manifestantes solamente se interrumpió por momentos con aplausos y con el pedido a viva voz de "justicia".

"Como mamá sentí las lágrimas de Graciela y Silvino", sostuvo Carina, una de las organizadoras locales de la marcha. "No los podía abrazar y me dije: ¿qué puedo hacer? Y con un grupo de mamás decidimos reunirnos para acompañarlos en ese dolor tan inmenso".

La mujer sentenció: "Nos están matando los hijos todos los días, no se entiende. Les vamos a pedir justicia a todos los que tienen que velar por nuestra seguridad", y manifestó que es "mejor" que no haya partidos políticos ni funcionarios participando de la marcha. "Esto no tiene que ver con la política. Fernando cerró una grieta, acá somos todos seres humanos que clamamos por esa sangre derramada con brutalidad e impunidad", aseveró Carina a Radio 2.

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Ya en la plaza San Martín, Carina leyó un mensaje de agradecimiento para los asistentes en el que destacó que "hay un motivo que nos impulsa a unirnos y va más allá de todo: por la vida, por el respeto a la vida, por el «no» a la violencia. Violencia que nos está matando con una impunidad mostruosa".

"Entre nosotros perdurará eternamente Fernando", remarcó, y advirtió: "Acá estaremos todas las veces que sea necesario".

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En Buenos Aires, la marcha a un mes del asesinato de Fernando se realizaba frente al Congreso, donde podían verse mujeres con pañuelos blancos con la leyenda "Justicia por Fernando", que se colocaban en la cabeza como las Madres de Plaza de mayo.

"Se siente, Fernando está presente", cantaban en la plaza del Congreso mientras el sol comenzaba a caer en la tarde porteña.

Fernando Báez Sosa, de 18 años, estaba de vacaciones en Villa Gesell con un grupo de amigos y compañeros. El viernes 17 decidieron ir a bailar al boliche Le Brique. En la madrugada del sábado 18, mientras hacían pogo en el show de un cantante en el boliche, Fernando habría chocado contra otra persona. La situación empeoró hasta que Fernando y el grupo con el que se había generado el conflicto fueron expulsados de Le Brique por los empleados de seguridad.

Fernando finalmente fue atacado por el grupo de rugbiers en la puerta del boliche. Amigos y transeúntes intentaron ayudar a la víctima pero no pudieron: cuando llegó la ambulancia, Fernando ya estaba sin vida.