La ciudad

Rosario consume el doble de agua que el promedio a nivel mundial

El servicio de agua potable que abastece a toda la ciudad está al límite de su capacidad operativa: los rosarinos consumen un promedio diario de entre 550 y 600 litros por habitante, el doble de lo que marcan los cánones internacionales, establecidos entre 250 y 300 litros.

Miércoles 09 de Enero de 2008

El servicio de agua potable que abastece a toda la ciudad está al límite de su capacidad operativa: los rosarinos consumen un promedio diario de entre 550 y 600 litros por habitante, el doble de lo que marcan los cánones internacionales, establecidos entre 250 y 300 litros. La gente recurre más que nunca al indispensable elemento para encontrar alivio en medio del bochorno sostenido. A ello se suman problemas recurrentes en los barrios más humildes de las zonas oeste y sur, donde no hay presión suficiente o directamente se corta el sumnistro. Aguas Santafesinas SA (Assa) intensificó la presencia de cubas en varios sectores de la ciudad y sus autoridades piden evitar derroches.
  La frase más escuchada por estos días es “uso racional y responsable”. Es que la demanda de electricidad y agua aumenta con el calor, y tanto la Empresa Provincial de la Energía (EPE) como Assa trabajan a full y sin demasiado margen para que se produzcan fallas en su infraestructura.
  En este contexto, Assa está trabajando de manera sostenida y, si bien no lo hace al límite de su capacidad operativa, no hay descanso. “No negamos que haya problemas en los barrios, pero con 41 grados se hace difícil la provisión (la sensación térmica de ayer llegó a los 36,6 grados a las 14). La situación no es grave, está controlada, pero se trabaja con toda la capacidad de producción”, indicó a La Capital Guillermo Lanfranco, vocero de Assa.
  El referente también hizo una salvedad. “El calor hace que las bombas extractoras no tengan descanso. Y tropezamos con un problema: el río está bajo y eso requiere que las máquinas realicen mayor esfuerzo para bombear”, subrayó.
  Al mismo tiempo brindó algunos datos técnicos que ponen de manifiesto los volúmenes de dotación cuando se genera una demanda por encima de lo habitual. “Se suministran 600 millones de litros de agua por día, a razón de 600 por habitante, cuando los parámetros internacionales son de entre 250 y 300 litros”, precisó Lanfranco.
  Igualmente miles de vecinos de los barrios periféricos de Rosario reniegan con la presión de agua y en muchos casos los cortes del servicio llegan sin avisar. Esto pasa principalmente en el barrio Santa Clara (distrito sudoeste), en asentamientos precarios de la zona oeste como el barrio Gráfico, en Tío Rolo (al sudoeste) y en Cristalería, en el norte de la ciudad.
  No obstante, y como sucede en estos casos, Assa tiene un servicio de provisión dek líquido a los hogares. “Tenemos cubas en los asentamientos precarios donde no hay redes o son irregulares porque no hay regularización dominial de los terrenos. También en zonas donde la presión no permite el llenado de los tanques de las viviendas, a veces porque están por encima de los siete metros presión requeridos”, se amplió desde la compañía distribuidora.

Se puede contribuir. Para hacer un uso racional del agua se recomienda tener en cuenta mínimas contribuciones particulares en el gasto que podrían aliviar la gran demanda. “Cuando hay 41 grados de temperatura y presión baja se eleva el consumo pero con medidas muy sencillas se puede ayudar”, dijo Lanfranco (ver infografía).
  Hasta el momento no se ha desbordado el sistema, aunque desde la misma Assa admiten que llegan reclamos de distintos barrios, pero “no de forma masiva”. La ciudad arde y el agua alivia, por eso es necesaria una utilización razonable sin generar despilfarro.

Un reclamo ganado en la Justicia

En diciembre de 2005 el gobierno santafesino recibió un duro revés de la Justicia. La Cámara Civil de Rosario ratificó un fallo de primera instancia del juzgado Civil Nº 8 por el cual se lo condenó a brindar suficiente presión de agua a miles de vecinos de la zona oeste, que le habían iniciado un juicio en 2004.
  Los abogados del Estado provincial presentaron un recurso de iconstitucionalidad, pero también fue rechazado. Mientras tanto, las obras debían ser ejecutadas, algo que, según el abogado de los vecinos, no se cumplió.
  “Dijeron que con el acueducto Ocampo se solucionarían los problemas, pero la gente se sigue quejando porque no existe la cañería para su distribución”, indicó el abogado de los ciudadanos damnificados, Jorge López Mirosevich.

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