Rosario consagró el primer matrimonio homosexual entre turistas extranjeros
Se trata de dos ciudadanos paraguayos, que sellaron su amor ayer en el Distrito Centro. Es la única ciudad de Latinoamérica donde se permitió una unión de este tipo.

Sábado 24 de Marzo de 2012

Al grito de viva los novios, los turistas paraguayos Simón Cazal, de 31 años, y Sergio López, de 18, mostraron las alianzas que sellaron el primer matrimonio igualitario para extranjeros no residentes celebrado en Rosario. El acto fue ayer en el Distrito Centro y convirtió a la ciudad en la única de Latinoamérica en formalizar la unión entre turistas extranjeros gay. La intendenta Mónica Fein y la ex diputada nacional socialista Silvia Augsburger, una de las autoras de la ley que habilita estas bodas, oficiaron de testigos.

No es la primera vez que un Registro Civil deja una marca en la historia local, acá también debutó el casamiento laico, en 1867, bajo la gobernación de Nicasio Oroño.

Con una sala colmada por invitados, autoridades y militantes de movimientos gays, Cazal y López escucharon atentos y con las manos entrelazadas las palabras de la funcionaria que en tierras extrañas les estaba dando lo que más anhelaban, el marco legal para el amor que los une desde hace años.

"Abrumado", dijo Simón casi con timidez cuando decenas de micrófonos y cámaras quisieron saber cómo se sentía después de que les entregara la libreta de casamiento y les deseara suerte. Y pidió ayuda a una de las periodistas paraguayas para traducir la emoción que sentía al guaraní: avy' a eterei (estoy muy feliz) señaló ataviado con camisa blanca de fino tejido, pantalón negro y fajas coloridas.

El marco legal. Según detalló el director provincial del Registro Civil, Matías Deribet, el de Simón y Sergio fue el primer matrimonio gay que se celebra en el marco de la flamante circular Nº 5 del 22 de febrero del 2012, después de remover un obstáculo fáctico como es la residencia de los contrayentes. Además, contó que distintas provincias se mostraron interesadas al respecto. "Es muy grato poder ver que desde el Estado se reconocen derechos a los ciudadanos", dijo en tanto el ministro de Gobierno, Rubén Galassi y evocó otro hito rosarino, el primer matrimonio laico en 1867.

"Queríamos que fuera nuestra ciudad la que diera la oportunidad a una pareja de otro país de concretar su aspiración de unirse por el amor", indicó la intendenta Fein y defendió el valor agregado de Rosario de trabajar a favor de la igualdad. Además, envió un mensaje al país del idioma dulce y la yerba mate. "Cuando se discutió este tema había muchos temores, hasta creían que iba a cambiar la cultura, y nosotros les decimos que el cambio fue para bien, para aceptar la diversidad y el amor entre dos personas que quieren construir un futuro común más allá de su identidad de género".

La lucha. "Los derechos no quedan sólo en casa, también se exportan y eso emociona", dijo Martín Peretti Scioli, que junto Oscar Marvich protagonizó el primer matrimonio gay de Rosario en 2010.

"Somos cristianos adventistas del Séptimo Día, Dios no discrimina a nadie, es una mala interpretación de los versículos bíblicos", señaló por su parte Omar Aliani, de la organización Kinship, mientras repartía folletos a favor del movimiento gay. También estuvieron presentes María Rachid, el movimiento Las Fulanas y la organización Vox, entre otras.

"No vamos a parar hasta que Paraguay legalice el matrimonio igualitario y puedan casarse junto a sus afectos", dijo Simón y anunció que harán acciones legales para el reconocimiento de la unión en aquel país. Para Sergio, la boda demostró que el Mercosur no sólo es para las mercancías, también para la circulación de derechos. A pocos metros, mientras arreglaban una vereda, dos obreros observaban la sesión de fotos después de la boda. "Me da pudor ver a dos hombres que se besan", dijeron a La Capital. No hay dudas, el tema aún está en pañales.

Presencias

“Es uno de esos hitos que quiebran la historia en dos, había que estar”, dijo el director de Sentido G, Gabriel Oviedo, que llegó desde Buenos Aires como decenas de medios de prensa. “Esto es histórico, es el puntapié para debatir este tema en mi país”, señaló Jaquelina Benítez, que junto al camarógrafo Fernando Velázquez llegó desde Paraguay donde el tratamiento de esta cuestión “está dividido, con mayor presencia en la prensa escrita y casi invisibilizado en la radio”, explicó.