Viernes 12 de Noviembre de 2021
Finalmente se retomaron las obras de ampliación del aeropuerto internacional Islas Malvinas, luego del parate de un año y medio que impuso la pandemia. Además, el coronavirus obligó a reformular el proyecto por las nuevas normativas internacionales. Pero habrá que esperar: calculan que la construcción podrá estar lista en dos años.
El proyecto sumará una superficie de 14 mil metros cuadrados a la ya existente, que es de 11 mil. “Será un edificio totalmente integrado con el actual (al contrario de la idea original), funcional y flexible, con dos mangas (otros dos se harán en una segunda etapa) y se utilizará tanto para vuelos nacionales como internacionales”, detalló el presidente del directorio del Aeropuerto Internacional Rosario, Eduardo Romagnoli.
Además, se reformularon las áreas de circulación y de retiro de equipaje que, a partir de la pandemia, deben ser más amplias para que se pueda mantener el distanciamiento social.
“Esta obra podrá estar terminada en los próximos dos años”, puntualizó el directivo.
Luces especiales
Por otra parte, se está trabajando en otras tareas, que consisten en la instalación de luces de aproximación conocidas como ALS por sus siglas en inglés, que se colocan en la pista de aterrizaje.
“Esta obra estará lista en los próximos 60 días”, acotó Romagnoli, quien explicó que este sistema de iluminación “beneficia la prestación del servicio por parte del aeropuerto y facilita la operación de cada vuelo, ya que evita que haya demoras en los despegues o en los aterrizajes, a la vez que impide que se cancelen vuelos”.
Por otro lado, en el aeropuerto trabajan para recuperar las salidas internacionales (hoy solo algunos de cabotaje operados por Aerolíneas Argentinas). Falta que el gobierno nacional dé el okey y en enero podría estar en acción Copa con vuelos directos de Rosario a Panamá. En febrero se sumaría Gol, con traslados hasta Río de Janeiro.
Por ahora solo cabe esperar que la administración nacional habilite a la terminal local como un “corredor seguro”, requisito esencial para que puedan volver a operar las líneas aéreas que conectan con el exterior.
Romagnoli aseguró que “desde el punto de vista sanitario, el aeropuerto está en condiciones óptimas para funcionar porque tenemos la certificación en salud aeropoertuaria que otorga el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI)”. Cabe aclarar que esta notificación la poseen solo dos aeropuertos en el país, uno es Ezeiza y el otro es el de Rosario.
Con todo esto, el gobernador Omar Perotti solicitó, el 7 de octubre de este año, al gobierno nacional que certifique que el aeropuerto Islas Malvinas cumple con todos los requisitos para ser “corredor seguro”. Se hicieron “todas las modificaciones necesarias para adecuar las instalaciones a los requisitos de la Nación, ahora solo cabe esperar”, advirtió el funcionario.
Mientras tanto, Romagnoli aseguró que existen negociaciones con la Compañía Panameña de Aviación Copa Airlines. “Estamos programando el regreso de los vuelos para enero de 2022, desde Rosario a Panamá”, apuntó.
También se pretende sumar, en febrero del año próximo, a la empresa Gol Líneas Aéreas, que podría ofrecer el destino Río de Janeiro directo desde Fisherton.
“Nuestro objetivo es seguir sumando rutas internacionales como Lima (Perú), Punta del Este (Uruguay) y Porto Alegre (Brasil), adelantó el titular del aeropuerto.
Por ahora, desde Fisherton salen vuelos de Aerolíneas Argentinas con 11 frecuencias semanales a Aeroparque (Buenos Aires), cinco a Bariloche, dos a Salta y dos a Mendoza.
Para enero 2022 esperan incorporar dos nuevas rutas nacionales, que serían Iguazú y Mar del Plata.
Cambios en el proyecto original
Cuando se planteó la ampliación del aeropuerto, en 2019, se pretendía construir un nuevo sector para vuelos internacionales exclusivamente. Se estimaba que tendría una superficie de 11.600 metros cuadrados.
Este nuevo sector contaría con dos núcleos de conexión y cada uno abastecería a dos mangas. A su vez, estaría conectado con la actual terminal a través de tres puentes que permitirían efectuar embarques y arribos simultáneos, flexibilizando la operatoria y flujo de los pasajeros.
También se preveía la ampliación de la playa de estacionamiento con un nuevo sector adicional al parking actual incorporando 135 boxes.
El proyecto actual contempla la realización de una sola terminal, que incorpore completamente la actual y cumpla con todos los protocolos necesarios que se impusieron a partir de la pandemia.
Por esto ya se habla de una nueva terminal donde operarán de modo indistinto los vuelos nacionales e internacionales.