La ciudad

Reiterados tiroteos impidieron dictar clases en una escuela de la zona sur

Las luchas entre bandas tienen en jaque al vecindario y ya hay padres que comenzaron a retirar a sus hijos de esa institución, ubicada en Lamadrid al 100 bis, barrio de la Carne. 

Sábado 23 de Mayo de 2015

Tiros, corridas, aceleradas de motos y más tiros. Esto padecen los vecinos del barrio de la Carne gran parte de las noches. Y tanto en la escuela Nº 1.280 Soldado de Malvinas como en la Técnica Nº 393 5 de Agosto, ambas ubicadas en Lamadrid al 100 bis, se pagan las consecuencias. Los alumnos del turno noche del secundario fueron desobligados el jueves antes del horario escolar a raíz de un tiroteo que se desató en las inmediaciones, mientras que varios chicos del primario fueron retirados antes del mediodía de ayer simplemente por precaución de sus padres. Las luchas entre banditas tienen en jaque a un barrio que supo tener al Pimpi Caminos como el líder y referente absoluto de este sector de zona sur. "Llegan los alumnos mal dormidos porque pasaron la noche debajo de la cama", narró una vecina.

Los últimos hechos de violencia se produjeron el miércoles y la noche del jueves en cercanías de las dos instituciones emblema a nivel educativo del barrio de la Carne: la 393 y la 1280. El rugir de las motos y las picadas se mezclaron con la furia de los disparos. Dos chicos escondidos detrás de un auto vieron pasar dos motocicletas y comenzaron los tiros.

A raíz de esta situación, los alumnos del turno nocturno de la Escuela de Enseñanza Técnica fueron enviados a sus domicilios. En todos los testimonios recopilados por LaCapital sobrevuela el miedo, el temor a ser mencionados y a sufrir represalias. Todos afirman que la convivencia escolar contrasta con la violencia que reina en el entorno.

"El problema no es con los niños de la escuela, o con la escuela sino en el barrio. Hay balaceras, que no se sabe de dónde vienen y hay que correr a los chicos hacia otro lado para alejarlos de la ventana por si entra un tiro", declararon las autoridades de la escuela Nº 1.280.

Pero tanto directivos como docentes coinciden en que la violencia se ha naturalizado a niveles extremos. "Hay docentes que viven acá y tienen la carga emocional de no haber podido dormir, pero mucho chicos están habituados. Los papás, si sucede una balacera a la noche, al otro día retiran a sus hijos más temprano por temor a que la historia se repita", indicó una directiva escolar.

Esto fue lo que exactamente ocurrió ayer por la mañana con los alumnos del primario.

Varios fueron retirados por sus padres una hora antes del horario de egreso a las 12.15, "por precaución".

La delegada local del Ministerio de Educación santafesino, Marta Díaz, admitió que la notificaron por escrito de la desobligación del turno noche el jueves pasado. "Se retiraron antes por el episodio de la balacera. La escuela procedió correctamente", apuntó la funcionaria.

Una docente de la Técnica también hizo su aporte para reflejar lo que sufren repetidamente. "En febrero, cuando todavía había alumnos en proceso (una especie de recuperatorio) hubo como 20 tiros a las 9 de la mañana. Hubo una baja de la matrícula por la balacera. Fuimos al ministerio y se acordó que habría corredores seguros. Pero tanto el miércoles como anoche (por el jueves) se produjeron otras dos ráfagas de disparos. En realidad fueron tiroteos con todas las letras", reveló la maestra.

El nivel de exposición y vulnerabilidad que atraviesa la comunidad educativa hizo que algunos padres hayan cambiado a sus hijos de escuela, o directamente dejan de asistir.

Desprotección. "Estamos desprotegidos. Indigna que los alumnos vayan mal dormidos al aula a contar que estuvieron bajo la cama toda la noche. Nadie quiere hablar porque después viene el apriete de los que pelean por ocupar un lugar en el territorio que quedó vacante", comenta una vecina del barrio.

Desde el comité mixto de Seguridad e Higiene de Amsafé, Pablo Juncos aclaró que "lo descripto no son hechos aislados y tampoco ocurren en una escuela puntual de la ciudad", para marcar la preocupación "por la ascendente situación de violencia en los contextos escolares".

En tal sentido, le solicitó nuevamente al Ministerio de Educación que "garantice la seguridad de los trabajadores y de los niños".

Por su parte, el titular en Rosario de la Asociación del Magisterio de Santa Fe, Gustavo Teres, dijo que en las balaceras de zona sur "las disputas entre bandas terminan perjudicando los alrededores de los establecimientos educativos, como también ya ocurrió en el sudoeste y el norte".

En ese orden, señaló que "permanentemente se está convocando a seguridad comunitaria, porque en muchos de estos lugares se hace dificultoso llegar o salir de la escuela ya que cerca de ellas funcionan espacios vinculados al narcotráfico".

Tras remarcar que no existen antecedentes de hechos violentos al interior de estas escuelas, y rescatar que las instituciones son muy queridas por la comunidad, Teres advirtió que "no es tarea de los docentes resolver el combate al narcotráfico sino de las fuerzas de seguridad, que conocen y saben de esta problemática".

 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS