Pandemia

Reabrieron los negocios, pero con modalidad take away

Los clientes sólo pueden ingresar a los locales, de a uno, para retirar la mercadería. Moderado optimismo entre los comerciantes.

Sábado 12 de Septiembre de 2020

En medio de una situación sanitaria y económica que ahoga, los negocios y las galerías comerciales de la ciudad fueron habilitadas este viernes para abrir sus puertas exclusivamente para la venta de mercaderías a través de plataformas electrónicas, telefónica y la modalidad “para llevar”, ahora difundida como take away. El panorama en las primeras horas de actividad fue desolador y con muy poco movimiento. Muchos empleados y titulares se enteraron de la medida a la mañana y levantaron las persianas a los apurones con moderadas expectativas.

   La medida habilitó la apertura de los negocios de las galerías entre las 13 y a las 19, y los sábados, de 9 a 13. Los que dan a la calle pueden abrir desde las 11 hasta las 19.30, y los sábados también de 9 a 13. Siempre bajo la modalidad take away. .

   Sin colectivos, con la gente prevenida por la circulación de coronavirus y todavía bajo una fase con restricciones para circular, los negocios buscan alternativas y dan pelea a la situación.

   “Si no vendo no como, es así de simple. Estamos entregando y recibiendo trabajos. Pero la expectativa es que se empiece a mover”, dijo ayer un comerciante en un local de reparación de relojes que funciona en la entrada a la galería Córdoba, en Sarmiento al 700 .

   En el ingreso a la galería La Favorita, en Sarmiento al 800, una pizarra de pie escrita con tiza buscaba captar clientes de una pilchería. “Take Away, comprá por WhatsApp”, se lee. Dos empleados acomodaban una mesa con alcohol en la puerta para el retiro de mercadería.

   “Vamos a ver qué pasa, pero viene muy flojo. Tampoco funcionó demasiado la venta online. Igual, estamos castigados”, indicaron Cristian y Lucas. Preocupado, uno lanzó una frase que describe la realidad de muchos trabajadores: “Estamos esperando los ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción)”.

En la misma galería, con algo más de optimismo tal vez porque el rubro ayuda en medio de tanta desesperación, la dueña de la santería y regalería Rincón de Igor aguardaba rodeada de duendes la llegada de clientes que habían adquirido productos por internet.

   “Les entregamos el producto, pagan y se retiran. No pueden estar más de diez minutos”, explicó Estela y admitió que el negocio se vio favorecido de algún modo porque, ante la angustia del aislamiento, los problemas laborales o familiares, la gente se volcó a comprar desde imágenes de budas y monjes hindúes hasta sahumerios, velas, duendes y armonizadores.

   La música funcional con Luciano Pereyra de fondo en la galería Libertad, de Mitre al 800, no aplacaba el panorama desolador, con numerosos locales vacíos, en venta o alquiler. En ese ámbito, la empleada de la zapatería de mujer Giros acomodaba algunas cajas.

   “Tener el negocio abierto es mejor por la imagen y por el canal de venta online. Pero la verdad es que no hay movimiento de gente. Además, es muy loco, porque el que compre los zapatos, se los tiene que llevar y probárselos en la casa, acá no puede. Si les van bien, perfecto, si no, tiene que volver para cambiarlos”, graficó.

   En el paseo peatonal Calle Angosta, de Mitre y Córdoba, la postal era similar. Locales cerrados, otros vacíos. A la empleada del negocio de ropa para niños la tomó desprevenida la medida que le permitía abrir. Claro, se anunció el jueves a la noche y ayer a la mañana la Intendencia firmó el decreto sin tiempo para su difusión.

   “Está todo parado, salvo la venta online, que se mueve un poco. Y hay múltiples factores: el paro de colectivos y el miedo de la gente a circular por la pandemia. No sabemos con qué mercadería reponer. El Día del Niño pasó sin vender lo que esperábamos. Ahora depositamos las esperanzas en el fin de año. Vamos corriendo las expectativas”, se resignó.

   Juan, el rosarino que es el doble de Lionel Messi, y su hermano Marcos atienden una santería mayorista en un recodo de la Galería Rosario. Como Estela entienden que el negocio se mueve por algunos factores estructurales y otros excepcionales.

   “Es es el rubro de los desesperados”, resume Marcos sobre una estado que atraviesa a muchos. “A las velas y a los santos acude el que no tiene trabajo, el que perdió un amor, el que está mal por una enfermedad. Por ejemplo, en los últimos tiempos se vende más la estampita de San Cayetano”. Postales que deja la pandemia en los negocios que pugnan porque algún día, llegue la normalidad

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