Miércoles 19 de Febrero de 2020
La secretaria de Patrimonio Cultural de la Nación, Valeria González, anticipó ayer que uno de los objetivos principales de su gestión es que el Museo Nacional del Grabado, que funciona transitoriamente en la Casa del Bicentenario, tenga sede propia “fuera de la Ciudad de Buenos Aires”, con un destino posible en Rosario y con el nombre de Museo Nacional de Gráfica, en el marco de una decisión que responde a “una mirada federal”.
“Uno de los principales objetivos es que el Museo del Grabado, que ha estado marginado por mucho tiempo, tenga el lugar que se merece, lo que abarca un montón de cuestiones: una es tener una sede fuera de la Ciudad de Buenos Aires”, dijo la funcionaria, que es historiadora del arte, docente universitaria en la UBA y especializada en arte contemporáneo internacional.
Acerca de las metas de su gestión, González comentó a la agencia oficial Télam que “la idea es convertir al Museo del Grabado en un museo de gráfica, porque son significantes sujetos a la historia, entonces si su objeto de memoria, de curaduría y exhibición va cambiando en el tiempo, no podemos quedarnos afincados a un significante que nos limita para representar la actualización de sus marchas”.
“Si los museos, que son lugares de memoria, no van a la par de la historia, no pueden cumplir bien su función. De la misma manera, el Museo de Arte Oriental es otro gran objetivo y es nuestra preocupación darle el lugar a este museo bastante olvidado”, aseguró la titular del área de Patrimonio Cultural. “El sueño del ministro es que el Museo Nacional de Gráfica pueda tomar lugar no solamente en la ciudad de la bandera, en este año del bicentenario de la muerte de Manuel Belgrano, sino que además podríamos llamarla la ciudad de la gráfica, que es Rosario”, destacó la secretaria.