Martes 16 de Enero de 2018
Los vecinos de la zona tienen otros motivos de queja, y probablemente de mayor gravedad. "En esta misma cuadra muchas casas presentan graves problemas estructurales", dice Carina, mudada a su vivienda de Paumero al 4100 un feliz día del 2012, exactamente el mismo en que, apenas unas horas más tarde, el techo se le empezó a llover.
"Nunca me voy a olvidar de la emoción con que entré diciendo «chauuu... tengo casa», y de que con una tormenta esa misma tarde ya me entró agua por primera vez", contó.
Los reclamos a la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo, dice, no le "sirvieron de nada", y al año de que le entregaran su vivienda los problemas con filtraciones se habían multiplicado. Hoy, el dormitorio de sus hijos ya perdió medio cielo raso.