Miércoles 12 de Julio de 2023
Con las primeras lloviznas copiosas y temperaturas propias de invierno, muchos se preguntan cuáles son la posibilidades de que haya precipitaciones de agua nieve. Es un rumor que circuló, pero que especialistas consultados por La Capital explicaron cuáles son las condiciones para que caiga el graupel, esa gota espesa de agua semicongelada. Si bien lo modelos meteorológicos son bastante dinámicos, lo concreto es que habrá que seguir esperando un tiempo más para tal situación anhelada por aquellos que vieron nevar hace 50 años.
"El fenómeno que nos toca casi siempre en una parte del sur santafesino es el graupel, que es la gota de agua que se congela al caer, pero siempre son hechos muy aislados que suelen aparecer en el extremo suroeste de la provincia; por lo pronto, la zona de Rosario queda como imposibilitada de ese fenómeno a raíz de la humedad excesiva o la isla de calor de la ciudad", precisó a La Capital la especialista Vanessa Balchunas al ser consultada por ese fenómeno climático.
Para la meteoróloga, en principio tienen que aparecer "las nubes exactas, que son las denominadas Nimbostratus" y, a su vez, el porcentaje de humedad debe guardar una precisión menor al 60%, casi del 50%, situación compleja a esta altura cuando la humedad por estas horas con copiosas lluvias es del 98%, de acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
En ese sentido, explicó "La temperatura tiene que ser baja, pero no gélida, y que fluctúe entre tres, cinco o hasta seis grados. De lo contrario, no se generan las condiciones para que se forme el copo de nieve. El viento, en tanto, debe ser calmo porque desarma el copo".
Por su parte, desde el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (SAT), Jorge Giometti, coincidió en gran mayoría con Balchunas al sostener que no están dadas las condiciones para tal fenómeno. "No estamos viendo condiciones favorables para que esto suceda, sobre todo en la parte media y alta de la atmósfera", apuntó.
En ese sentido, agregó: "Para que se forme un copo de nieve y se transforme en agua nieve, la temperatura debería ubicarse entre el 0º y el 1,5 grado como máximo y el viento tendría que estar en calma (hubo presencia de ráfagas y vientos en el orden de los 22km/h), además de una humedad relativa en toda la columna de aire".
En tanto, el meteorólogo Jorge Fusco también ofreció un diagnóstico prácticamente idéntico como para que no haya lugar a dudas de que la ciudad está lejos, por el momento, de revivir una situación como la que se vivió hace medio siglo. "La humedad tiene que ser mucho más baja de la que tenemos porque esa condensación genera calor en la atmósfera y eso hace que no lleguen a envolverse los copos de nieve, puesto que también debe haber una temperatura muy baja para que eso suceda", comentó.
En tanto, el alerta por tormentas comenzaba a disiparse con el correr de la tarde y la mejoría vendría a partir del viernes con cielo parcialmente nublado y temperaturas que oscilarán entre los 5 y los 12 grados.