"Desensillar hasta que aclare". Esta es la consigna que la Secretaría de
Servicios Públicos eligió para prorrogar por 90 días la licitación del nuevo sistema de recolección
de residuos. "Tuvimos cinco grupos empresarios interesados, pero ninguno compró los pliegos por la
misma razón: el panorama internacional inestable genera incertidumbre para cotizar precios", indicó
el subsecretario de Servicios Públicos, Pablo Seghezzo.
La nueva licitación establece que a lo largo de seis años se invertirán 800
millones de pesos en la recolección, barrido y limpieza de residuos. El cambio no sólo será
cuantitativo, sino cualitativo. Rosario pasaría a tener 9.600 contenedores de metal, casi el triple
de los 3.300 de plástico que posee ahora.
Los pliegos tienen un valor de 90 mil pesos para todo tipo de emprendimientos:
grandes empresas, cooperativas y pymes. La ciudad quedará dividida en cuatro subzonas y habrá un
servicio inédito de recolección. Los prestadores deberán disponer de camiones de gran capacidad con
carga lateral y renovar los vehículos de carga trasera.
Rio revuelto. El día de ayer se había fijado como fecha tope para la compra de
los pliegos licitatorios, pero se decidió estirar los plazos por 90 días más. En Servicios Públicos
aceptaron los argumentos de los grupos interesados que coincidieron en diagnosticar "un escenario
internacional de crisis e incertidumbre".
El dato no es menor ya que, a la hora de cotizar, cada oferente deberá hacerlo
por un volumen de equipamiento muy costoso. El propio Seghezzo puso algunos ejemplos. "Cada camión
de carga lateral vale un millón de pesos y un camión de carga trasera cuesta hoy 480 mil pesos, sin
contar los volquetes y la mano de obra; es decir que se trata de valores muy importantes", indicó
el funcionario.
Desembolso. En este sentido, el secretario del área, Gustavo Leone, aportó otros
indicadores. "Cada grupo deberá desembolsar en el primer año de contrato unos 70 millones de pesos
en equipamiento y hoy los créditos para inversión están por encima del 25 por ciento anual",
justificó el responsable de la dependencia.
Hasta el momento, los cinco grupos empresarios interesados son ya conocidos por
la Intendencia y responden a los holdings nacionales. En su mayoría son prestadores del servicio de
recolección en diversas poblaciones de la provincia de Buenos Aires y en Capital Federal. Todos
ellos mostraron su interés, pero manifestaron "que resulta muy difícil cotizar un precio de
prestación por seis años y estar cubiertos".
De esta forma, la idea de contar con un servicio de separación diferenciada de
la basura (en contenedores naranjas para la inorgánica y otros para la orgánica) en el 55 por
ciento de Rosario deberá esperar.
Según explicó Seghezzo, la prórroga de los actuales concesionarios sobre el
servicio vigente seguirá "hasta que se adjudique el nuevo sistema", aunque se mostró "optimista" a
que la nueva concesión se defina en este primer semestre. Y si bien la firma Lime (que cubre el sur
rosarino) aceptó esta continuidad sin plazos, Cliba (de Pellegrini hacia el norte) puso como
condición renovar la concesión cada seis meses.
Los nuevos prestadores del servicio también deberán instalar cestos papeleros.
En este sentido, para la zona norte están previstos 3.500, para la sur 2.000. En el microcentro
tendrán que colocarse 8 cestos por manzana y en el macrocentro 4. En las calles perimetrales e
internas de plazas y parques, así como en ambas veredas de avenidas y bulevares, uno cada 50
metros, mientras que en las peatonales deberán mantener una distancia de 25 metros.
El nuevo sistema le daría un valor agregado a los espacios públicos. El próximo
llamado para la compra de pliegos vencerá el 24 de mayo.