La ciudad

Proponen en la Legislatura un plan provincial de cuidados

El proyecto busca garantizar ese derecho a toda la población y equilibrar la responsabilidad entre varones y mujeres

Sábado 07 de Marzo de 2020

Que las tareas de cuidado de niños, ancianos y enfermos recaen sobre las mujeres no es novedad. No sólo forman parte desde hace décadas de las consignas de las militantes de los feminismos, sino que además se le han puesto números tanto al tiempo que ese trabajo no remunerado insume a las mujeres como al equivalente monetario que esa labor tiene en las economías —medido a través del producto bruto interno—. Poner en marcha un plan provincial de cuidados que por un lado haga visible y remunere esa labor diaria que las mujeres realizan gratuitamente, y por otro garantice los cuidados a niños, enfermos y ancianos que los necesitan, es el objetivo del proyecto que el jueves se presentó en la Legislatura santafesina. Una necesidad imperiosa que viene marcando el movimiento de mujeres, pero que además se instaló en la agenda de los tres niveles del Estado a través de sus áreas de Género.

Realizar un mapeo provincial de la situación de las tareas de cuidado y crear un sistema que genere "una articulación solidaria y virtuosa entre el Estado, las familias, la comunidad y el mercado" son los ejes de la propuesta de la diputada justicialista Lucila De Ponti.

"Para responsabilizarse por las tareas de cuidado es necesario tener dinero y tiempo; y es el Estado el que debe aparecer como principal regulador de esta situación, garantizando la igualdad de derechos y oportunidades en todo el territorio", planteó la legisladora.

Un sistema solidario

A la hora de pensar el sistema, la diputada señala que hay diferentes ámbitos a tener en cuenta. Por un lado, el espacio intrafamiliar donde está naturalizado que las mujeres hacen gratuitamente esa tarea; y por otro, las trabajadoras que realizan esa labor en el mercado de trabajo, que son mayoritariamente mujeres, y que en el mejor de los casos están enmarcadas en las regulaciones del servicio doméstico, pero que las más de las veces lo hacen en condiciones de informalidad y precarización.

"A eso se suman los espacios comunitarios, donde van las mujeres que no pueden acceder a pagar un servicio doméstico y donde otras quedan a cargo del cuidado de la primera infancia en comedores y merenderos", apuntó Di Ponti.

Además del diagnóstico, la elaboración de un registro en el que las personas que realizan tareas de cuidado estén relevadas e incluso deban acreditar una capacitación son los primeros pasos determinados en el proyecto para poner en marcha el sistema.

Paralelamente, detalló, se creará en Santa Fe "un espacio interministerial que busque conectar ese registro con las personas que requieren de los cuidados". Allí, aparecerán quienes tengan recursos para contratar esos servicios, y quienes necesitarán la garantía del Estado.

"En esos casos es donde habrá que garantizar el acompañamiento a través de recursos monetarios", explicó la diputada, y remarcó "la necesidad de empezar por las poblaciones más vulneradas para alcanzar un sistema universal".

La desigualdad medida

Ya los informes sobre el uso del tiempo basados en la Encuesta Permanente de Hogares visibilizan que las mujeres dedican el doble de tiempo que los varones a las tareas domésticas y de cuidados, y que incluso esa brecha no varía cuando son parte del mercado de trabajo, sino que se ven sometidas a una doble jornada.

Más aún, hay países y ciudades que han puesto esa desigualdad en términos monetarios. En 2018, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) estimó que el trabajo doméstico no renumerado equivale al 14,3 por ciento de su PBI, incluso a nivel mundial, estudios internacionales de fines de 2015, estimaban que el trabajo no remunerado de las mujeres sumaba el equivalente al 13 por ciento del PBI mundial.

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