La ciudad

Proponen ampliar los espacios bailables para los adolescentes

En el Concejo ya hay un proyecto que estipula horario, edades y prohibiciones para las fiestas de los menores de edad.

Jueves 03 de Abril de 2014

El programa Diversión Segura para Adolescentes y Jóvenes busca pista en la normativa de la ciudad de Rosario. La iniciativa tiene como objetivo aggionar las condiciones que en la actualidad reglan el rubro fiestas bailables y que generan más de un dolor de cabeza por las dificultades para controlar su cumplimiento o, cambiando de mirada, las posibilidades de eludirlo. El proyecto dispone lugares y días especiales para reuniones bailables, además de edades y restricciones y consecuencias en caso de no cumplir las reglas pactadas.

Según el programa presentado por la edila radical Daniela León y que ahora tendrá a consideración el Palacio Vasallo, cada confitería bailable podrá realizar hasta cuatro reuniones musicales por mes para adolescentes entre 14 y 18 años, según la división etárea que define el mismo proyecto.

Así, los adolescentes de 14 y 15 años, podrán asistir a las fiestas bailables de lunes a jueves y domingos, de 20 a 24. La escala se modifica los viernes, sábados y vísperas de feriado y va de 21 a 2. Cuando el reloj dé la hora señalada, habrá como máximo 30 minutos de tolerancia para que cese toda actividad; en ese lapso, deberán bajar el nivel de la música con el objetivo de disuadir a los jóvenes bailarines de una retirada gradual, pero firme.

Para los más grandecitos, de 16 y 17 años, la diversión nocturna le ofrece más posibilidades. De lunes a jueves y los domingos, podrán ir a bailar de 22 a 2, mientras que viernes, sábados y vísperas de feriado, la hora va de 22 a 4. El tiempo de tolerancia y la desaceleración de la fiesta son los mismos que para el caso anterior.

Reglas. El primer paso para organizar fiestas bailables seguras para menores no deja lugar a la improvisación. Deberán pedir permiso con un plazo no menor a diez días ante la Dirección General de Inspección.

Pero no es el único requisito. Estas reuniones juveniles tienen prohibido el alcohol en forma absoluta. Más todavía, si no se cumple con este requisito, la confitería queda a las puertas de perder la habilitación. Los recaudos en este aspecto están muy puntualizados en la ordenanza que ahora estudiarán los ediles.

"No puede hallarse alcohol en heladeras, ni encontrarse exhibido. Deberá permanecer en depósito bajo faja de seguridad y con control. La sanción frente a dicho incumplimiento será la caducidad de la habilitación", señala en uno de sus artículos el proyecto.

El programa también hace pie en cuidar los derechos de los adolescentes y dispone que en cada reunión bailable debe haber un médico en forma permanente, un teléfono accesible y obligatorio para que los menores puedan comunicarse con sus padres o viceversa.

El regreso, uno de los mayores desvelos para los padres, también está contemplado en esta iniciativa de León. Los responsables de la confitería deberán firmar convenios con empresas de radiotaxi o remises habilitados por el municipio.

Por su parte, la empresa encargada de la seguridad del local, deberá incluir personal femenino en el plantel que disponga para cada una de las fiestas. Serán como mínimo, dos mujeres en las áreas de recepción y sanitarios.

El programa Diversión Segura funcionará como experiencia piloto por el plazo de un año y para ponerlo en marcha se invitará a los propietarios de las confiterías bailables de Rosario a firmar un acta compromiso para garantizar su cumplimiento.

Para los padres de los adolescentes, cada fin de semana es un espacio de angustia y preocupación. "No sabemos con quiénes se encuentran, no quieren que los lleves hasta la puerta porque les da vergüenza; la verdad, un parto", explicó a LaCapital, Laura Carnafreita.

Mamá de un joven de 16 años, participó junto a otros padres y dueños de confiterías de una reunión realizada en el Concejo sobre el proyecto. En la actualidad, Rosario sólo tiene un local bailable para menores, en San Juan y Maipú.

"Como hay chicos de distintos lugares, surgen problemas por la vestimenta o los colegios", explicó Carnafreita y dijo que el proyecto, prevé bailes en los barrios, con la participación de amigos y compañeros de escuela, disminuyendo así la rispidez entre los grupos.


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